The Death Mage that doesn't want a fourth time 109

El mal que se aproxima

 

Los mensajeros de la Resistencia vendrán mañana a la aldea.

“Quiero hablar con esas personas también. ¿no hay problema?” Preguntó Vandalieu al escuchar esta noticia, queriendo estar presente en la reunión.

Aunque no era muy perceptivo, incluso él había llegado a la conclusión de que el amante de Orbia, una persona que entró al territorio Scylla desde el exterior, probablemente era uno de los negociantes del ejército del Imperio o un miembro de la resistencia.

Incluso si el amante de Orbia no estuviera entre los mensajeros que vendrían mañana, existía la posibilidad de que la resistencia tuviese alguna información sobre el asesinato en serie de las Scyllas.

Y el que venía a negociar, el líder del Ejercito Renacido de Sauron, aparentemente era un creyente de Vida, por lo que parecía probable que escuchara lo que Vandalieu tenía que decir.

“A nosotras no nos importa, pero a la otra parte podría disgustarle, así que no puedo darte una promesa definitiva,” dijo Periveil. “Sin embargo, no creo que haya problema.”

Al ver que Orbia se veía inquieta después de escuchar la respuesta de Periveil, el corazón de Vandalieu se hizo aún más pesado ahora que parecía más probable que su amante fuera un miembro de la resistencia.

“Pues bien, deberías pasar la noche aquí,” dijo Privel. “Ya es media noche, así que pensaba sugerirlo desde el principio.”

“Es cierto,” dijo Periveil. “Ah, pero según la costumbre, Privel dormirá en una choza diferente. Las doncellas del santuario deben mantener sus cuerpos puros hasta el festival, ¿saben?”

“¡No hay costumbres que obliguen al esposo Van a dormir solo, así que estará bien!” dijo Pauvina.

“Pauvina, ¿qué quieres decir con ‘esposo’?” preguntó Vandalieu.

“Bueno, él es ‘Su Majestad’, ¿verdad? Necesitará dos más,” dijo Periveil.

“Periveil-san, ¿estás tomando demasiado en serio el hecho de que Su Majestad es Su Majestad?”, Preguntó la Princesa Levia.

“Es problemático si lo tomas en serio,” dijo Vandalieu.

No era como si ya hubieran revelado toda la verdad.

Vandalieu y Pauvina fueron guiados a una choza utilizada por los comerciantes visitantes. era un poco pequeña para Pauvina, pero al parecer las Scyllas pensaron que era mejor darles una choza vacía que nadie estuviera usando en este momento.

“Madre dijo que no podrían descansar bien si hubiera otras personas alrededor,” dijo Privel. “Despues de todo, Levia-san causaría un gran alboroto si fuera a ser vista.”

Como resultado de este considerado trato, Vandalieu y sus compañeras tuvieron tiempo para discutir las cosas libremente.

“Guh~.” gruñó Pauvina.

Como era un momento de la noche donde los niños buenos se iban a dormir, Pauvina dormía profundamente, apretando a Vandalieu firmemente contra su gran cuerpo. Vandalieu escapó con Experiencia Fuera del Cuerpo y le pidió a Hannah, una de las Fantasmas que lo acompañaban, que le enviara un mensaje a todos los que esperaban en el campamento.

“¡Sí! ¡Déjamelo a mí!” Dijo en un tono animado antes de desaparecer silenciosamente.

Ella se había convertido en una Fantasma de Llamaradas recientemente; como sugería el título de su raza, iluminaría la noche oscura como una lámpara, pero como era una Fantasma, podía ocultar su presencia mientras se movía.

No estaba liberando una intención asesina en su entorno ni nada por el estilo, por lo que sería imposible encontrarla para cualquier persona que no fuera Espiritista.

“A partir de ahora le pediré a los Fantasmas que entreguen los mensajes en lugar de los insectos No-muertos.”

Los Fantasmas no serían descubiertos, ni quedarían atrapados accidentalmente en una telaraña.

Por cierto, el contenido del mensaje era un informe de los planes actuales y una petición para obtener información de los miembros de la resistencia que estaban siendo protegidos en el campamento.

“Entonces, tengo algo de lo que hablar,” dijo Vandalieu.

“¿Qué? ¿Un mensaje para mí?” Orbia se dio la vuelta mientras Vandalieu le hablaba. Hasta ahora estaba en silencio pero luciendo inquieta.

Vandalieu ya había deshecho el hechizo de Visualización sobre ella, por lo que su voz no llegaría a Pauvina.

“Antes de recibir el anillo de tu amante, ¿tenía alguna herida en el dedo?” preguntó Vandalieu. “Como ser pinchada por una espina, por ejemplo.”

Habiendo comprendido el significado de esta pregunta, la Princesa Levia se quedó sin aliento. “Su Majestad, eso es – ”

“No, no creo que haya tenido ninguna herida en mis dedos. Cuando me puso el anillo, sentí que algo me pinchaba. Supongo que no lo estaba imaginando. ¿Había algo en el dedo de mi cuerpo?” Orbia respondió sin vacilar, a pesar del intento de la Princesa Levia de interrumpir la pregunta de Vandalieu.

La Princesa Levia parpadeó sorprendida. Orbia la miró, suspiró y dejó caer los hombros mientras continuaba.

“No soy muy inteligente, pero tal vez por el Maná de Van-kun, mi cabeza se siente refrescada y puedo pensar con más claridad que cuando estaba viva. No necesito que nadie me diga que esa persona es sospechosa. Su cuerpo no estaba en ninguna parte, el anillo se fue y no hemos escuchado nada de él a pesar de que su amante murió hace días. Sin importar cómo lo mires, es sospechoso, ¿no?” Orbia hizo una sonrisa de autodesprecio. “Pero no es como si fuera certero que fui asesinada por esa persona, ¿verdad?”

“No hay pruebas definitivas,” dijo Vandalieu.

Todo sobre el incidente era sospechoso, pero no había ninguna prueba o testimonio de algún testigo. No se podía negar que el amante de Orbia era sospechoso, pero tampoco se podía negar que no había ninguna prueba que respaldara estas sospechas.

“Entonces quiero creer en esa persona. Es alguien a quien realmente amo… es por eso que aún no quiero decirte quién es. Lo siento,” dijo Orbia, bajando la mirada en señal de disculpa.

Vandalieu asintió en comprensión. “No me molesta,” dijo. “Entonces, sobre mañana – ”

“¡E-espera, ¿estás bien con esto?! ¿¡Estás bien conmigo quedándome callada!? ¿¡No estoy siendo demasiado egoísta al respecto!? ”

“¿Hmm? ¿Estabas fingiendo? ¿Habría sido mejor si hubiera leído el ambiente y te hubiera hecho hablar?”

“¿¡Qué quieres decir con ‘leer el ambiente’!?”

Orbia parecía agitada, pero Vandalieu simplemente la miró inexpresivamente y parpadeó un par de veces.

“Orbia-san, los espíritus son fundamentalmente autoindulgentes y egocéntricos, priorizando sus propias emociones sin tener en cuenta la razón. Así es como son,” dijo Vandalieu. “Los espíritus racionales como la Princesa Levia y los demás son muy raros.”

Los espíritus eran los muertos que persistían en este mundo en lugar de regresar al ciclo de la transmigración después de dejar sus cuerpos. No había forma de que tales seres pudieran ser racionales.

Muchos de ellos dejan que sus emociones se salgan de control; sus pensamientos carecían de lógica en ciertas cosas y muchos de ellos alteraban sus recuerdos del pasado inconscientemente. Y dado que les faltaban los lóbulos frontales y el hipocampo, no podían moderarse y no se podía confiar en su capacidad para almacenar y retener recuerdos.

Ni siquiera tenían pulmones para respirar profundamente y calmarse. No perderían el conocimiento cuando se enojaran demasiado, ni se cansarían de estar enojados, ya que poseían un aguante ilimitado.

No había fin a cuán dementes podrían volverse los espíritus liberados de sus cuerpos físicos tras la muerte.

“De hecho, ¿no estabas en ese tipo de estado antes de conocernos, Orbia-san?” señaló Vandalieu.

“¡A-ah…!” gimió Orbia al recordar cómo había pasado días enteros buscando el anillo que pudo haberse caído al fondo del pantano, a pesar de que no podía excavar el lodo después de haberse convertido en un espíritu.

La única razón por la que podía comportarse de la misma manera que cuando estaba viva era la influencia de Vandalieu y el Maná que le había proporcionado.

Pero Vandalieu no la juzgaba negativamente porque era un espíritu.

“No estoy tratando de hablar mal de los espíritus,” dijo. “No se trata de ser bueno o malo; así es como son los espíritus. Intento decir que no pienso mal de ti por elegir creer en tu amante, Orbia-san.”

“Pero…”

“Está bien,” le aseguró Vandalieu. “Estoy tomando todo tipo de medidas.”

Aceptó que Orbia guardara silencio sobre su amante, pero eso no significaba que estuviera teniéndola difícil a la hora de investigar el incidente. Ya había enviado a sus familiares Lemure a las otras aldeas Scylla en el territorio, cuyos lugares escuchó de la propia Orbia, Privel y Periveil, así como al fuerte que estaba construido en los limites del territorio.

Los frágiles Lemures se rompían rápidamente si entraban al agua. En esta región llena de agua, solo podían formar algo así como un grueso filtro de agua, pero después de todo las otras Scyllas habían sido asesinadas igual que Orbia.

“Y dado que es probable que haya múltiples criminales, también es probable que sean fáciles de detectar desde arriba cuando se muevan,” dijo Vandalieu.

“¿Eh? ¿Cómo sabe eso, Su Majestad?” preguntó la Princesa Levia.

“Después de que mataron a Orbia-san, expusieron su cuerpo,” dijo Vandalieu. “Eso hubiera sido difícil de hacer solo.”

En este mundo, había habilidades marciales que permitirían que una espada de hierro dividiera una roca en dos, así como convenientes hechizos mágicos. También había todo tipo de habilidades que proporcionaban ayuda con ciertas acciones.

Pero Vandalieu imaginaba que incluso si todas estas cosas fueron usadas, las cosas que le hicieron al cadáver de Orbia habrían sido difíciles de realizar para una sola persona.

Después de matar a Orbia, sus tentáculos fueron cercenados, su pecho cortado en pedazos, varias flechas fueron disparadas en ella, el símbolo sagrado de Alda marcado en su cuerpo y luego fue atada a un árbol cercano con una soga.

Claramente era demasiado trabajo para una sola persona. Incluyendo la marca de hierro caliente, demasiadas herramientas eran necesarias para todo esto.

Las habilidades marciales eran demasiado poderosas para usar en un cadáver. Si se usaran para tratar de cortar el pecho de Orbia en pedazos, era más que probable que su pecho fuera cortado o perforado por completo. Los tentáculos también fueron cercenados desde diferentes ángulos. Era difícil imaginar que una habilidad marcial haya sido utilizada ocho veces… si el cadáver hubiera estado en el suelo o ya colgado en el árbol cuando se usaron estas habilidades, entonces habría marcas de tajadas visibles en el suelo o en el árbol. Incluso si hubiesen tratado de cubrir las pistas por la fuerza, las Scyllas lo habría notado.

Por supuesto, esto también habría sido difícil con magia.

Incluso si el asesino era un aventurero o un caballero con altos Valores de Atributos y niveles de habilidad, había un límite de lo que podría hacer por si solo.

“Es por eso que creo que podremos tener una buena idea de lo que está sucediendo si nos ponemos al pendiente de esas cosas,” dijo Vandalieu.

“Ya veo~ ¡Eso es increíble, Su Majestad!” dijo la Princesa Levia.

“Pensé que eras muy distraído, pero piensas mucho más de lo que imaginaba,” dijo Orbia. “¡Eso es bastante bueno!”

“En absoluto; esto es conocimiento de segunda mano,” dijo Vandalieu.

La princesa Levia y Orbia parecían impresionadas, pero este era conocimiento de segunda mano que Vandalieu había adquirido de un manga de misterio y de los dramas policiales que había visto en la Tierra.

(‘Ahora que lo pienso, ¿ese manga aún seguirá siendo serializado en la Tierra?’)

“Y aunque nos digas el nombre de tu amante, cómo se ve y de dónde es, no es como si fuera capaz de hacer algo de inmediato,” agregó Vandalieu.

En Japón, cuando se revelaban la cara y el nombre completo de un sospechoso, su dirección y lugar de trabajo se identificarían poco después y era posible determinar su ubicación a través de cosas como las cámaras de seguridad de la calle.

Pero en Lambda, incluso con esta información, Vandalieu sería incapaz de encontrar al amante de Orbia sin buscarlo minuciosamente. Después de todo, no había fotografías ni cámaras de seguridad; este era un mundo lleno de vida salvaje que no había sido tocado por la civilización.

Los Lemures podían usarse como cámaras de seguridad, pero su vista era tan buena como la de Vandalieu, por lo que tenían que estar relativamente cerca para poder identificar las caras de las personas.

Pero una vez que se conocieran las caras y los nombres de los criminales, sería posible advertirle a todas las aldeas que se mantengan en guardia contra ellos y que no los sigan solas.

Además, si los Lemures encontraran a los espíritus de las otras víctimas, era posible convocarlas aquí con Nigromancia. Es posible que proporcionen información sobre los criminales.

“Y si tu amante está involucrado con la resistencia, probablemente sabré algo mañana,” dijo Vandalieu.

Si el amante de Orbia estaba involucrado con la resistencia y se presentara en la reunión, definitivamente mostraría algún tipo de reacción si Vandalieu se presentara como un Espiritista especial que estaba investigando el caso de asesinatos en serie.

Sin embargo, quedaba por verse si esa reacción sería pedir una encuentro con Orbia una vez más o tratar de silenciar a Vandalieu.

“Y-ya veo. Supongo que es verdad, que allí se dará a conocer algo,” dijo Orbia. A juzgar por la forma en que se agarraba la cabeza con preocupación, parecía seguro que su amante realmente estaba involucrado con la resistencia.

Sin embargo, no estaba garantizado que él estuviera entre los mensajeros visitantes.

“Su Majestad, ¿las cosas no saldrán mal para Orbia-san si resulta que el criminal es su amante?” le susurró la Princesa Levia al oído de Vandalieu. “Ella ya está siendo suministrada con su Maná, por lo que podría convertirse en una Fantasma.”

Incluso en la antigüedad, los profundos sentimientos de amor que se convertían en odio y rabia nunca fueron raros. Actualmente Orbia era un espíritu, y Vandalieu le estaba suministrando un montón de Maná.

Como temía la princesa Levia, ciertos eventos podrían hacer que Orbia se convirtiera en un monstruo y atacara a su asesino.

Vandalieu asintió con la cabeza. “Así es, antes que eso pase tenemos que asegurarnos de saber en qué tipo de No-muerto quiere convertirse. Después de todo, es imposible convertirse en Zombie tras convertirse en un Fantasma.”

“Eso es cie… ¿eh?” La Princesa Levia hizo una doble reacción.

“Si ella quiere convertirse en una Zombie, necesito utilizar Curación de Cadáveres para reparar el daño y luego lanzar Preservación… pero como sus pechos y algunos de sus tentáculos están ausentes, eso significaría tener que hacer algunos parchados allí.”

“No, ¿no va a detenerla?”

“¿Hmm? ¿Hay necesidad de hacerlo?”

Generalmente, Vandalieu pensaba que la venganza era aceptable siempre y cuando el odio estuviera justificado. No veía ninguna necesidad de detener a Orbia, incluso si ella se convirtiera en un Fantasma y atacaba al criminal. Mientras nadie más que el asesino y sus cómplices estuvieron involucrados, él no veía ningún problema con eso.

“… Ahora que lo dice, tengo la sensación de que no hay necesidad de detenerla,” dijo la Princesa Levia.

Ahora que lo pensaba, recordó que ella misma había aumentado de Rango a través de su ira y odio, incluso si Vandalieu la había alentado. Considerando eso, no podía pensar en una sola razón para detener a Orbia si ella eligiera vengarse.

“¿De qué están hablando?” preguntó Orbia.

“Ah, Orbia-san, Su Majestad estaba diciendo que le gustaría que eligieras entre ser una Zombie o una Fantasma,” dijo la Princesa Levia.

“Ya les dije, no me convertiré en una No-muerta… bueno, te estoy agradecida, así que si insistes… ¿cuáles son las diferencias entre un Fantasma y un Zombie?”

“Ah, bueno, si te conviertes en una Fantasma – ”

Los consejos sobre la transformación a No-muertos de la Princesa Levia continuaron hasta altas horas de la noche.

 

 

 

Cuando Haj volvió en sí, se dio cuenta de que estaba acostado en una habitación con la superficie interior cubierta de azulejos blancos como huesos (la verdad era que no solo las superficies internas de la habitación, sino toda la habitación, estaba hecha de hueso).

“¿¡D-dónde estoy!?”

Pensando que había sido capturado y encarcelado, Haj se puso de pie y miró a su alrededor. Pero todo lo que vio fue alrededor de un tercio de sus compañeros con los que estuvo huyendo, todos hombres, también acostados en camas.

No había collares, esposas o grilletes alrededor de sus tobillos. No había nada más en la habitación sino las camas en las que estaban acostados y un candelabro que ardía con una llama azul de aspecto misterioso; ni siquiera parecía que hubiera puertas o ventanas.

“¿Q-qué nos pasó? ¿Donde estamos? ¿Dónde están esos monstruos y Esqueletos…?”

Mientras Haj estaba allí de pie, tan desconcertado que se había olvidado de despertar a sus compañeros, la pared se transformó en una puerta ante sus ojos.

“Ah, así que has recuperado la consciencia.”

Entraron tres mujeres.

La del frente era una mujer rubia vistiendo un frac y que parecía tener unos veinte años. Su postura recta y la forma en que se comportaba era la de un sirviente excepcional que un noble o una persona rica podría emplear, pero su figura era tan voluptuosa que Haj se tragó la saliva que se había acumulado en su boca. (NT. El frac es el tipo de esmoquin que usan los mayordomos.)

Su abultado pecho eran tan curvilíneo que parecía como si el frac fuera a romperse, y sus caderas eran tan abundantes que los dedos de uno desaparecerían enterrados en piel si intentara agarrarlas. Su hermoso rostro, que aún se veía magullado, solo se agregó a un tipo de encanto degenerado en lugar de parecer defectuoso.

Sería razonable creer que ella era una prostituta de clase alta, especializada para servirle a la realeza y los nobles, a quienes se les ordenaba vestirse como mayordomos. Sin embargo, las orejas que estaban cubiertas con un suave pelaje eran las de un mono, y una cola dorada más larga que su brazo se balanceaba sobre su trasero.

¿Era una Persona Bestia con padres de diferentes razas?

“He preparado comidas para ustedes. ¿Comerás?”

“Los demás están descansando en otras habitaciones, así que pueden estar seguros. ¡Sus heridas también fueron tratadas!”

Detrás de la mayordomo había un par de hermosas mujeres que se parecían mucho la una a la otra, un poco más allá de la mitad de su adolescencia. Se veían adorables, pero las abundantes curvas en sus delantales y los visibles muslos blancos en los dobladillos de sus vestidos emitían un tipo de encanto diferente al de la mayordomo, pero… por alguna razón, llevaban hombreras y brazaletes de aspecto siniestro.

Habiendo notado eso, el rostro de Haj se puso rígido, pero el fragante olor que provenía de la olla que llevaban lo golpeó directamente en el estómago.

No había comido nada desde la mañana, y había perdido el conocimiento justo después de huir desesperadamente por su vida, por lo que toda su aguante se había agotado.

“Hicimos sopa que es fácil de comer. Todavía hay más para segundas raciones,” dijo una de las maids.

“A-ah, gracias,” dijo Haj.

Con su hambre estimulada por la sopa que sirvieron en cuencos de madera, sus compañeros también comenzaron a despertarse.

Al verlos, Haj volvió a sus sentidos. “Pero déjenme preguntarles,” dijo. “¿Quién demonios son ustedes? ¿Dónde estamos y qué sucedió después de que perdimos la consciencia? ¿¡Y qué era ese monstruo!?”

Los miembros altamente entrenados y disciplinados de la resistencia nunca aceptarían alimentos de extraños sin ningún tipo de precaución. Pero Haj y sus compañeros eran miembros falsos de la resistencia.

Sólo eran un grupo de maleantes y rufianes de la ciudad; fue un milagro que no se separaran cuando huyeron. Era probable que llenarían sus estómagos con la deliciosa comida que se les ofrecía tan pronto como se despertaban sin cuestionar nada.

Pero con la comida ofrecida por tres mujeres ligeramente extrañas pero hermosas, estarían completamente tentados.

Haj quería saber en qué tipo de situación se encontraban antes de que eso sucediera. Si hubiera veneno en la sopa… no del tipo que amenaza a la vida, sino algún tipo de droga, estarían en problemas.

Con la fuerza de exterminio emboscándolos hoy, Haj finalmente se había dado cuenta de que, aunque él y sus compañeros se consideraban estafadores sin valor que se llamaban a sí mismos la resistencia, el Imperio los consideraba rebeldes.

“… Ustedes son los valientes hombres y mujeres de la resistencia, que luchan contra los invasores del Imperio Amid. No hay ningún error en eso, ¿verdad?” preguntó la mayordomo, entrecerrando los ojos.

Fijado por su mirada, Haj sintió un escalofrío recorriendo su espina dorsal mientras respondía por reflejo. “¡E-es correcto! ¡Somos el Ejército del Frente de Liberación Renacido del Ducado de Sauron!” Dio un nombre que era una combinación aleatoria de dos organizaciones de resistencia famosas. Y continuó hablando. Siguió y siguió, usando un tono de voz creíble que había aprendido desde que fingió ser parte de la resistencia y estafaba a los aldeanos ingenuos. “¡D-durante el día, nos encontramos con una cobarde emboscada formada por la fuerza de exterminio organizada por el Imperio Amid, y estábamos en medio de una retirada para reunirnos con nuestros aliados que están a la espera en nuestro escondite! ¡Les agradecemos desde el fondo de nuestros corazones por refugiarnos y tratar nuestras heridas!”

Escuchando esto, sus compañeros ahora despiertos pusieron expresiones rígidos por puro reflejo.

“N-no sé cómo agradecerlo después de que nos salvaran de ese peligro.”

“Gr-gracias a ustedes, tenemos otra oportunidad de luchar contra el enemigo. ¡Gracias!”

Sus voces sonaban rígidas debido al miedo que le tenían al brillo agudo en los ojos de la mayordomo, pero probablemente era mejor que comenzaran a actuar de inmediato. Como miembros falsos de la resistencia.

La mayordomo hizo una sonrisa dulce. “Ya veo, entonces pueden estar seguros. Nuestro maestro es alguien que siente tristeza por el estado actual del Ducado de Sauron y desea su liberación del Imperio Amid y de los creyentes de Alda que comenzaron esta guerra injusta. Él los apoya a todos ustedes.”

Haj y sus compañeros se sintieron verdaderamente aliviados al escuchar esto. Pero el sentido de cautela de Haj regresó rápidamente.

“Aguarda,” dijo. “Lamento si se escucha como que dudamos de quienes nos salvaron, pero quiero que me digas quién es su maestro.”

Pensó que era posible que la mayordomo estuviera mintiendo para tratar de engañarlos, pero la respuesta que recibió le hizo pensar que una mentira habría sido cien veces mejor.

“Puedes estar seguro. Somos… este tipo de personas,” dijo la mayordomo, exponiendo sus ojos carmesí y colmillos.

Haj y sus compañeros gritaron de miedo.

 

 

 

“¡Haj-Aniki! ¿Por qué le dijiste tales mentiras a un Vampiro? ¡Si se enteran, nos matarán!”

“¡Esas maids también tenían una piel anormalmente blanca; estoy seguro de que también son Vampiros!”

“¡Idiotas! ¡Entonces, ¿hubieran preferido que dijera la verdad?! ¡No hay forma de que lo pudiera hacer, ¿verdad?!”

Haj y sus compañeros estaban teniendo una conversación… o más bien, una discusión, que hizo eco a través de los largos tubos de huesos que se habían colocado en la habitación.

“Supongo que después de todo me apresuré demasiado en revelar el hecho de que soy una Vampiro,” dijo Bellmond con un suspiro. No esperaba que le tuvieran tanto miedo.

“Bueno, no se puede evitar,” dijo Sam. “Ni siquiera sabían cómo nombrarse a sí mismos para ocultar sus verdaderas identidades.”

“Jyuuh. Y como no tenías manera de probar nuestra posición, creo que no había otra opción más que revelar que eres una Vampiro,” dijo Bone Man.

Los dos consolaron a Bellmond mientras colgaban ropa en tenderos hechos de huesos. Estaban lavando la ropa interior y los pantalones de los miembros falsos de la resistencia que se ensuciaron cuando Bellmond les habló.

“No tenían que estar tan asustados de nosotras,” dijo Saria. “Estaban forcejeando tanto que sus sábanas se cayeron y…”

“Olvidémonos de eso, Nee-san. No tenemos más remedio que borrar eso de nuestros recuerdos,” dijo Rita.

Las dos hicieron una mueca, viendo todo tipo de cosas desagradables.

“Parece que no podremos preguntarles nada hasta que se calmen. ¿Qué haremos?” preguntó Hannah, que había traído el mensaje de Vandalieu. Tenía una expresión preocupada mientras sus llamas parpadeaban.

Bellmond pensó por un momento. No podían torturar a Haj y sus compañeros.

“Por favor, dile a Danna-sama que escucharemos lo que tienen que decir si se calman,” dijo finalmente.

“Entendido,” dijo Hannah mientras desaparecía, sin duda volviendo a donde estaba Vandalieu.

“Pero, ¿qué podrán estar escondiendo estas personas?” se preguntó Rita. “Estaban diciendo algo sobre mentiras.”

“¡Jyuuh! ¿¡Podría ser que son impostores que se llaman a si mismos miembros de la resistencia!? ¡Jyujyuuh…!” Bone Man llegó a la verdad a través de la intuición mientras ponía a secar la ropa interior de los cautivos. Sin embargo, al ver las caras de aspecto triste a su alrededor, cerró la boca rápidamente.

“Resis… tencia…”

“Equivocado…?”

“¿Fa…llido?… ¿No bueno?”

Estas eran las caras desanimadas de Rapiéçage y Yamata. ¿Fueron y cometieron un error? ¿No debieron haber traído a estas personas aquí? ¿Han fallado en su tarea? Sus caras parecían estar haciendo estas preguntas.

“Jyuooh…”

“No, estaban siendo perseguidos por la fuerza de exterminio, por lo que no hay duda de que son miembros de la resistencia,” dijo Bellmond, extendiéndole una mano de ayuda al consternado Bone Man.

Pero Bellmond no había declarado esto sólo para consolar a Rapiéçage y Yamata.

Lo había declarado porque realmente pensaba que ese era el caso.

“Probablemente las mentiras de las que están hablando son cosas como el nombre de su organización y el hecho de que todavía hay aliados en su base,” continuó Bellmond.

“¿Eh, qué quieres decir?” preguntó Rita.

“Quiero decir que querían verse más poderosos, por lo que pretendieron ser parte de una organización más grande de lo que realmente son.”

“Ya veo.”

La verdad era que Bellmond era tan mala como Vandalieu para ver los verdaderos pensamientos de las personas, si no es que peor.

Había vivido durante más de diez mil años, pero más del noventa por ciento de ese tiempo se dedicó a mantener y administrar la mansión junto al lago subterráneo en el escondite de su antigua ama Ternecia, por lo que no había forma de que hubiese desarrollado su habilidad para comunicarse con otros. En lugar de tener su intuición para leer a las personas cada vez más pulida, se había degradado y convertido en polvo.

Eleanora, que recibió entrenamiento como espía, probablemente habría sido capaz de ver a través de las mentiras de Haj y sus compañeros y percibir su verdadera fuerza, pero Bellmond fue incapaz de juzgar sus habilidades con precisión.

“Es cierto que se veían débiles,” dijo Rita. “Sus armas también son malas.”

“Bueno, supongo que así es como es. Simplemente son humanos, después de todo,” dijo Bellmond. Ella tenía la intención de defender a Haj y sus compañeros de las palabras de Rita, pero la verdad era que no pensaba bien de la raza humana en conjunto.

Bellmond era un monstruo de Rango 10 que era capaz de destruir a toda una pequeña nación por su propia cuenta. Pensar que Haj y sus compañeros eran razonablemente competentes estaba dentro de su margen de error de estimación. Probablemente había seres igual de poderosos que podrían determinar con mayor precisión la fuerza de Haj y sus compañeros, pero… después de haber pasado unos diez mil años como hikikomori, Bellmond no poseía esa intuición.

“Debimos haberle pedido a Eleanora-san que viniera,” dijo Saria. “Con sus Ojos de Demonio Encantadores, hubiéramos podido escuchar lo que tienen que decir.”

“No podemos dejar a pocas personas en Talosheim,” dijo Darcia. “No se puede evitar, así que esperemos hasta que esas personas de la resistencia se calmen, ¿de acuerdo?”

“Pero Darcia-sama, las mentiras que han dicho son insignificantes,” dijo Sam. “Incluso si son parte de una organización más pequeña, no le molestaría a Bocchan en lo más mínimo.”

“¿Eh? ¿No hubiese sido mejor si hubiéramos salvado a personas que formaban parte de una organización de la resistencia más grande?” preguntó Rita.

“Rita-san, mientras hayamos logrado ayudar a la resistencia, es suficiente,” dijo Darcia. “Incluso si la organización a la que pertenecen Haj-san y sus amigos es pequeña, él podría presentarnos a otras organizaciones de la resistencia.”

“¡Se ha dado cuenta de eso! ¡Qué increíble de su parte, Darcia-sama!” exclamó Sam.

Como dijeron Darcia y Sam, es probable que Vandalieu elija ayudar a la resistencia de cualquier organización, sin importar cuán grande o pequeña sea. Esto llevaría a una acumulación de confianza entre las otras organizaciones de la resistencia. Y sería demasiado afortunado, demasiado conveniente pensar que se habían puesto en contacto con una organización importante de la resistencia sin haber realizado una recopilación de información adecuada de antemano.

… Aunque probablemente nunca se hubiesen imaginado que atraparían a miembros falsos de la resistencia.

“Ahora que lo pienso, ¿qué haremos con las personas de las otras dos habitaciones?” preguntó Bellmond.

Las mujeres fueron colocadas en otra habitación, y los hombres restantes en una tercera habitación más grande. Ya estaban despiertos y comiendo.

Estas habitaciones también contenían tubos de hueso que funcionaban como tubos parlantes, captando las conversaciones dentro de cierta medida.

“Por alguna razón, en la habitación de las mujeres parecen temer ser asesinadas por el maestro de Bellmond-dono, en otras palabras, por Bocchan,” dijo Sam.

Parecía que las cosas en la habitación de las mujeres no eran muy diferentes de las de la habitación de Haj.

Y en cuanto a los que estaban en la última habitación donde se reunieron al resto de la resistencia falsa, no había hombres cautelosos como Haj. Se comieron a Bellmond y a las gemelas con la mirada y también se comieron la sopa sin dudarlo, incluso pidieron segundos platos. Eran peces grandes a su propia manera, pero…

“¡Ellos están hablando sobre mí, Nee-san y Bellmond-san! ¡Están conversando sobre a quién preferirían como compañera para una noche, comparándonos con otras miembros de la resistencia y mujeres que conocen, y hablando de nuestros pechos y traseros!” dijo Rita indignada.

Eran simplemente personas deficientes. Les faltaba precaución hasta el punto de que Bellmond no había necesitado revelar que era una Vampiro.

“Por cierto, eres la más popular, Bellmond-san,” agregó Rita. “¡Lo hiciste!”

“… Eso no me hace feliz en lo más mínimo,” dijo Bellmond.

“¡Pero también éramos populares; solo fue un pequeño margen, así que aún no hemos perdido!” dijo Saria.

“Hohoh… si tuviera el permiso de Bocchan, me gustaría invitar a estas personas a caminar por el cielo nocturno,” dijo Sam.

“¡Padre, sé que te estás conteniendo, pero esfuérzate más!” dijo Rita.

“Sam-san, tu aura de miedo está saliendo. Por favor cálmate,” dijo Darcia.

“Por cierto, esas personas, me pregunto hasta cuándo se darán cuenta de que los pisos, las paredes y las camas en las que dormían están hechos de Knochen… hechos de huesos,” dijo Saria.

Knochen dejó escapar un gemido.

 

 

 

La cara de Mardock, el hombre que comandaba la fuerza de exterminio, se puso rígida al escuchar el informe del espía que había regresado a salvo.

“Un peculiar No-muerto hecho de la combinación de cadáveres de mujeres con una Hydra, y una mujer Majin que manipula rayos. Qué inesperado.”

La resistencia contenía a muchos creyentes de esa sucia diosa; Mardock consideraba que podrían haber individuos malvados que hicieran uso de los No-muertos, pero pensar que realmente existirían.

“Pero no parecía que fueran aliados de la resistencia,” continuó el espía. “Ellos intentaban huir del No-muerto.”

“Hmm… lo que significa que este No-muerto y la Majin son un grupo diferente al de la resistencia,” dijo Mardock.

Había una aldea de Majins que adoraban a Vida, y el No-muerto que usaban como perro guardián habían capturado a los miembros de la resistencia. Esa era la descripción de la situación que Mardock había deducido en su cabeza.

“¿Qué haremos?” preguntó el espía. “Darles caza sería simple, pero… ya estaríamos dentro del territorio Scylla. El enemigo no parece ser parte de la resistencia. ¿Deberíamos retirarnos por ahora?”

Mardock se frotó la mandíbula mientras contemplaba las palabras de su ayudante. “No, seguiremos explorando a través de la fuerza,” dijo. “Nos retiraremos después de obtener información sobre este No-muerto y la mujer Majin.”

“¿Pero esto no le causará problemas a las negociaciones con las Scyllas?”

“Continuaremos porque causará problemas.”

Mardock desaprobaba la decisión tomada por los miembros de alto rango del ejército de exterminio, y del mismo Emperador Marshukzarl, de conducir negociaciones con una raza inmunda que había sido creada por Vida.

Como descendiente del gran campeón Bellwood, era el deber del emperador exterminar a tales viles criaturas. Ignorar este deber y conducir negociaciones con esas cosas era una completa locura.

“Encontraremos evidencia de que las Scyllas han estado ocultando el hecho de que escondían Majins en su territorio y de que estos Majins son seguidores de un dios del mal que usa No-muertos. ¡Y luego se la llevaremos a nuestros superiores!” declaró Mardock.

El territorio de la raza Scylla era un lugar donde a los Scyllas se les permitía vivir con sus esposos y familiares. A los miembros de otras razas creadas por Vida con descendencia de monstruos no se les permitía vivir allí.

Era posible que las Scyllas realmente no supieran nada de la mujer Majin y el No-muerto; es posible que no hayan notado la presencia de tales seres. Sin embargo, Mardock intentaba informar que las Scyllas los ocultaban a sabiendas de su presencia, sin importarle la verdad.

Incluso si solo pudiera causar un colapso en las negociaciones, sería suficiente.

“Pero nuestros enemigos son No-muertos y Majins; ellos pueden ver en la oscuridad Monten campamento por la noche y luego comiencen la búsqueda por la mañana,” ordenó Mardock.

“¡Como quiera! ¡Todos, prepárense para acampar!”

La fuerza de exterminio que siguió el rastro dejado por Yamata, un mal que era increíblemente débil ante las murallas de Knochen, se aproximaba cada vez más.



NT Quede satisfecho con la descripción de Bellmond, nunca pensé que sería rubia, aunque eso es bastante irrelevante… ¿no? xD

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