The Death Mage that doesn't want a fourth time 111

Mirémonos a los ojos los unos a los otros y hablemos

 

“Le agradecemos por hacer los preparativos para esta reunión a pesar del breve aviso, Periveil-dono,” dijo un hombre mientras inclinaba la cabeza educadamente.

Este hombre no era un mensajero de la resistencia, sino el líder del Ejercito Renacido del Ducado de Sauron, Raymond Paris, que había venido con una compañía de mensajeros.

Tenía un rostro bien parecido que se veía natural para el hombre que era el hijo ilegítimo del duque Sauron que había caído en la batalla, y lo más importante, había un aire de elegancia en él.

En ocasiones pasadas, hubo un gran número de jóvenes Scyllas que se sonrojaron al verlo, siendo cautivadas.

“No es gran cosa; es un tiempo de descanso para los agricultores ya que hemos terminado de cosechar nuestro arroz, y una temporada en la que no hacemos ninguna cacería. Todavía falta un tiempo para el festival de Vida y Merrebeveil. Todos están sorprendentemente desocupados. Sin embargo, el hecho de que el líder esté aquí significa que no se trata de una cuestión trivial,” dijo Periveil. Ella había sentido que este joven humano no era una persona ordinaria.

Raymond poseía un carisma cautivador, la solemnidad especial de alguien que estaba por encima de los demás y que hacía que Periveil y las otras Scyllas quisieran estar de acuerdo con todo lo que él decía, aunque no era tan fuerte como la de Vandalieu.

Raymond podría ser capaz de lograr algo. Poseía algo que le hacía creer eso a los demás.

“Así es, no es mi intención alarmarla, pero vayamos rápidamente al asunto en manos… pero antes de eso, ¿quiénes son ellos?” preguntó Raymond con una expresión confusa.

Estaba mirando a Pauvina, que estaba sentada al lado de Privel, y a Vandalieu, que estaba sentado frente a Pauvina.

Las personas presentes aquí eran las Scyllas más importantes de la aldea, entre ellas Periveil, sus esposos, Raymond y otros dos miembros del Ejército Renacido del Ducado de Sauron.

Y luego estaban Privel, Pauvina y Vandalieu. Naturalmente, los tres estaban fuera de lugar… o más bien, Pauvina se destacaba demasiado.

A pesar de eso, las Scyllas no se enfocaban en Pauvina, sino en Vandalieu, quien, a los ojos de Raymond, parecía ser una exquisita muñeca de género indeterminable.

Raymond sintió una atmósfera curiosa sobre ellos y una extraña sensación de incomodidad, pero Periveil les hizo un gesto con la mano como si nada estuviera fuera de lo común.

“Ahora que lo pienso, esta es la primera vez que se conocen,” dijo Periveil. “Esta niña es Privel. Es mi hija más joven.”

“Me llamo Privel. Encantada de conocerte.”

“El placer es mío,” dijo Raymond mientras su mirada se desplazaba hacia arriba desde Vandalieu a Privel. “¿Y qué hay de la que está a su lado?, esta n – ” Titubeó mientras se preguntaba cómo debería referirse a la enorme Pauvina.

Considerando su tamaño, incluso si fuera una Titán, debería ser una adulta. Pero teniendo en cuenta su rostro y las proporciones de tamaño de su cabeza y cuerpo, parecía ser una niña de unos diez años de edad.

“Encantada de conocerte. Me llamo Pauvina. Soy la hermana menor de Van.”

“Me llamo Vandalieu. Soy el hermano mayor de Pauvina.”

“Y-ya veo. Encantado de conocerlos.”

A Raymond le inquietaba la desproporcionada voz de la joven Pauvina por su tamaño, y el hecho de que Vandalieu, a quien había pasado por alto por las razones antes mencionadas, había hablado.

Sin embargo, incluso después de intercambiar formalidades, no se había resuelto el misterio del qué estaban haciendo estos niños aquí.

“Vandalieu-kun aquí presente aún es pequeño, pero es un Espiritista, ¿sabes?, y nos está ayudando a investigar los casos de asesinato,” dijo Periveil, dando una explicación que aclaró completamente este misterio.

“Eso es… increíble,” dijo Raymond. “Estos incidentes también están pesando en mi mente, pero contar con la asistencia de un Espiritista es tranquilizador. Y para que poseas un Trabajo tan raro como el de Espiritista a esa edad, debes ser todo un genio. Siento bastante envidia.”

Se decía que el Trabajo de Espiritista requería talento desde el nacimiento para poder adquirirlo, y era muy poderoso cuando se usaba para resolver casos de asesinato. No había nada antinatural en alguien con tal Trabajo estando presente aquí, incluso si era un niño.

Pero Raymond continuó diciendo: “Sin embargo, hay muy, muy pocos que tienen la capacidad de adquirir el Trabajo de Espiritista. No creo que mientas, pero no puedo creerte de inmediato.”

“Creo que eso es razonable,” dijo Vandalieu.

Él solo había conocido a una verdadera Espiritista. Pero sí se imaginaba que había infames impostores estafando a las personas mintiéndoles que eran Espiritistas y que podían ver espíritus.

Y dada la apariencia de Vandalieu, incluso con la presentación de Periveil, no se le podía culpar a Raymond por no creer que él era un Espiritista de inmediato.

“Ahora bien, les mostraré una prueba de que soy Espiritista,” dijo Vandalieu.

“¿Nos mostrarás tu Tarjeta del Gremio?” preguntó Raymond. “No creo que haya sucursales que las emitan en este territorio.”

“No, una prueba más concreta que esa,” respondió Vandalieu. “Visualización.”

Y luego, frente a Vandalieu… o más bien, a su lado, apareció el espíritu de Orbia.

“¿¡Un fantasma!?”

“¡Líder, por favor retroceda!”

Los subordinados de Raymond se pusieron de pie al ver el espíritu ahora visible de Orbia, pero Raymond alzó una mano.

“Cálmense,” dijo, y luego volteó hacia Orbia. “¿Eres el espíritu de una de las víctimas?”

“Es mi primera vez hablando así,” dijo Orbia. “Líder-san. Soy Orbia, y fui asesinada hace once días.”

“Encantado de conocerte… es bastante extraño decir eso, supongo,” dijo Raymond. “Pensar que el Trabajo Espiritista puede mostrarle espíritus a otros usando una habilidad… no, ¿es un hechizo? En cualquier caso, estoy sorprendido de que exista tal método.”

“También me sorprendió,” dijo Orbia. “Entonces… ¿ha habido algo fuera de lo normal últimamente? Como si alguien de la resistencia fuera atacado o el contacto fuera cortado con ellos… ”

“… No, realmente no he escuchado ningún informe de ese tipo. ¿Tiene algo que ver con los incidentes?” preguntó Raymond.

“Sí, pero si no ha habido nada, está bien.”

Orbia parecía aliviada, pero Raymond de repente se puso pálido. Se mantenía tranquilo en la superficie, pero la pregunta de Orbia claramente lo había perturbado.

“Orbia-san no recuerda nada sobre cuándo murió, aparte del hecho de que el regalo que recibió de su amante había desaparecido, por lo que no sabe cómo es el criminal,” dijo Privel. “Es por eso que hemos decidido que Van-kun debería venir con nosotras a las otras aldeas para encontrar los espíritus de las otras víctimas.”

“Es por eso que este caso se resolverá pronto,” agregó Periveil. “Lamento haberte preocupado por las personas que vinieron del exterior.”

“Eso es tranquilizador de escuchar. Como compañeros creyentes de Vida, deseo que este caso se resuelva lo más rápido posible,” dijo Raymond. “Ahora bien, nuestro asunto es – ”

Como el líder del Ejercito Renacido del Ducado de Sauron, comenzó a persuadir a Periveil y a las otras Scyllas para que rechazaran el plan de paz ofrecido por el ejército del Imperio.

El Imperio Amid, con Alda siendo su dios nacional, definitivamente no dejaría en paz a la raza Scylla; sin duda traicionarían a las Scylla un día. Las Scyllas deberían formar una alianza con la resistencia mientras aún tenían la oportunidad, unirse al Reino Orbaume y luchar juntos contra el ejército del Imperio. Raymond era capaz de hacer esto.

Los argumentos de Raymond tenían cierta persuasión. Esto no solo se debía a su carisma, sino a su confianza por saber que en realidad estaba en contacto con otras personas del Reino Orbaume los cuales lo estaban apoyando.

Había algunos agujeros en su discurso, pero probablemente eran porque tenía la intención de culpar al Imperio por el caso de asesinato en serie contra las Scyllas.

“Entiendo lo que quieres decir. Pero estas son cosas que involucran a todos en nuestro territorio. Lo siento, pero no es algo que pueda decidir por mí misma,” dijo Periveil, evitando dar una respuesta inmediata.

“Por supuesto. Pero he escuchado que las jefas de todas las aldeas se reunirán para el festival de nacimiento del invierno. Si pudiera discutir nuestra propuesta en ese momento, sería más que suficiente,” dijo Raymond antes de retirarse sobre este asunto.

Era probable que planeara visitar las otras aldeas para persuadir a los otras jefas de la misma manera antes de que llegue el festival del nacimiento del invierno.

(‘Es similar a una campaña electoral,’) pensó Vandalieu.

“Pues bien, si me disculpa. Gracias por darnos un poco de tiempo el día de hoy.” Raymond dejó la habitación cortésmente, rechazando amablemente la oferta para comer de Periveil.

Los Fantasmas estacionados afuera observaron a Raymond y sus hombres salir de la aldea.

Mientras tanto, Vandalieu y los demás se reunieron en el centro de la habitación y comenzaron a discutir cosas.

“¿No son inocentes Raymond y sus hombres después de todo?” dijo Periveil.

“Sí, traté de inducirlo a decir que el regalo era un anillo, pero no cayó en ello,” dijo Privel. “Supongo que realmente no lo sabía.”

“¡Pero Raymond-san definitivamente estaba inquieto!” dijo la princesa Levia.

“¿Lo estaba? Eres bastante perceptiva, ¿verdad, Princesa Levia?” comentó Vandalieu.

“Van, tienes que mirar bien las caras de las personas,” dijo Pauvina.

“Definitivamente estaba inquieto, pero estoy segura de que era por mi culpa,” dijo Orbia. “Quiero decir, soy un espíritu, así que estoy segura de que estaba asustado. Si, debe ser eso.”

“Definitivamente no era por eso,” dijeron todos al unísono.

“¡No tenían que decirlo todos al mismo tiempo!” dijo Orbia de manera indignada.

Era posible que el criminal fuera miembro de la resistencia. Vandalieu ya le había mencionado esto a Privel, a Orbia y a los demás.

Las Scyllas conocían a Raymond y al Ejercito Renacido del Ducado de Sauron por más de un año. Normalmente, no creerían que el criminal estaría entre ellos inmediatamente, pero…

“Anoche tuve un sueño con un Mensaje Divino de Merrebeveil. Fue sorprendente, pero parece que debemos creer en Vandalieu-kun,” había dicho Periveil.

“¡Yo también! ¡Obtuve algún tipo de protección como tú, madre, y al parecer, a cambio debía quedarme con Van-kun!”

“¡Yo también, yo también! Obtuve una protección divina y me dijeron que no volviera al ciclo de la transmigración. ¿Incluso los espíritus pueden recibir protecciones divinas, huh?”

“Gracias, Merrebeveil,” murmuró Vandalieu.

Parecía que Merrebeveil había hecho esfuerzos inmediatos. Ahora que no necesitaba suprimir los fragmentos del Rey Demonio, pudo usar algunos de sus poderes.

Como resultado de que Vandalieu adquiriera el Título de Rey Tentáculo, las otras Scyllas también podía sentir una presencia y carisma impresionantes (aunque ya los habían sentido en cierta medida debido al Título de ‘Hijo Santo de Vida’ y al Trabajo de Usuario de Insectos), por lo que se volvieron completamente incapaces de negar sus palabras.

Pero no era como si les hubieran lavado el cerebro, ni que sus recuerdos hubieran desaparecido. Ver la forma en que se comportaba Raymond y escuchar sus palabras directamente hizo que pareciera imposible creer que él estuviera involucrado en un caso de asesinato tan diabólico.

De hecho, Raymond no dejó que nada se le escapara con la trampa que Privel había tendido en sus palabras.

Era típico que el criminal accidentalmente dejara escapar algo en las obras de misterio.

“Pero él sabe algo sobre los incidentes,” dijo Vandalieu.

“¿¡Ha notado algo, Su Majestad!?” dijo la Princesa Levia en estado de shock.

“¡Van, ¿te sientes bien?!” preguntó Pauvina.

“… No tienen que estar tan sorprendidas,” dijo Vandalieu. “Primero, Raymond no mencionó una sola palabra sobre los incidentes durante su discurso. Es un caso significativo, por lo que si él creyera que el criminal no estaba entre sus hombres, hubiera estado bien mencionarlo, incluso si ya hemos encontrado formas de resolverlo. Además, sentí su intención de asesinarme.”

La Percepción de Peligro: Muerte, que detectaba cualquier riesgo de muerte, estaba constantemente activa. Incluso mientras Vandalieu estaba escuchando un discurso de sonido vació.

 

 

 

(‘La vida está llena de cosas inesperadas,’) pensó Iris Bearheart, la ‘Princesa Caballero de la Libertad,’ la líder del Frente de Liberación de Sauron.

“¡Retrocedan, bastardos! ¡O nunca obtendrán este cuerpo!” gritó.

Era bastante inesperado que alguien que simplemente era la hija mayor de una humilde familia de caballeros fuera conocida por un Título tan escandaloso como ‘Princesa Caballero’, pero nunca habría esperado que terminaría haciendo una amenaza como esta.

“¡Maldita, haciendo tal tonta amenaza!”

“¡No la provoques, idiota! ¿Qué harás si realmente le sucede algo a su cuerpo?”

“Por favor cálmate, Princesa Caballero-san. Hablemos; a este ritmo, tampoco podrás salvar a ninguno de tus subordinados.”

Iris estaba sosteniendo un cuchillo del tamaño de una cucharilla en su propia garganta. Estaba rodeada por más de una docena de personas nerviosas, retrocediendo, vestidas completamente de negro. Los compañeros de Iris yacían a sus pies, cubiertos de sangre. Había dos cuerpos inmóviles que fueron completamente quemados hasta ser chamuscados, con humo blanco saliendo de ellos.

Ayer, Iris y sus hombres impidieron que un comerciante de esclavos exportara a sus esclavos ilegales fuera del país, y refugiaron a las personas esclavizadas en su base para permitirles descansar.

Y luego fueron atacados por estas personas que estaban cubiertas con ropas negras. Estas personas pasaron a través de los guardias con la fuerza, y varios de ellos llegaron volando desde el cielo.

Al principio, todos pensaron que estos eran los compañeros del comerciante de esclavos que habían asesinado ayer, o los asesinos enviados por una organización criminal con la que el comerciante había estado haciendo negocios.

Pero ellos ignoraron a los antiguos esclavos que Iris había ayudado a escapar, e incluso después de derrotar a Debis, el que personalmente había matado al comerciante de esclavos, no mostraron señales de querer acabar con él.

Y a pesar de que poseían la habilidad para derrotar a los compañeros de Iris uno tras otro, extrañamente sus movimientos empeoraron cuando se enfrentaron a Iris.

Debis había visto una oportunidad y cortó a una de las figuras negras, que comenzó a gritar cuando fue quemado por la luz del sol que entraba por la puerta de madera que se había roto. Y entonces Iris intuitivamente se dio cuenta: Estos eran Vampiros, y estaban tras su cuerpo.

“Veamos, a este ritmo, ustedes le llevarán algunos restos calcinados a su amo, incurriendo en su ira, y entonces él los purgará a todos ustedes, ¿verdad? ¿Saben qué efecto tiene este Protector de Castidad?” les preguntó Iris.

La hoja que apenas era lo suficientemente grande como para ser siquiera llamada una daga, la que Iris estaba presionando contra su cuello, era un Item Mágico conocido como Protector de Castidad.

Era un Item Mágico creado especialmente para cometer suicidio, diseñado para mujeres de estatus social noble. Se activaba cuando su dueña lo empujaba voluntariamente dentro de su propio cuello o pecho, convirtiéndolas en una antorcha viviente y luego en un montón de restos carbonizados en cuestión de segundos.

Era un Item Mágico que estaba completamente especializado para el suicidio, evitando que la dueña fuera violada por enemigos, ya sea que la dueña estuviera viva o muerta.

En estos días, en su mayoría eran antigüedades poco comunes, pero este Item era algo que se pasaba en la familia de Iris desde la generación de su bisabuela.

“No te creas mucho,” dijo uno de los Vampiros. “Si quisiéramos, podríamos cortarte la cabeza de un solo golpe, juntar tu sangre en un frasco y luego entregárselo a nuestro amo.”

“Hoh, ¿entonces a tu amo no le importaría solo recibir mi sangre para agregarla a su colección?” preguntó Iris.

“Tú… ¿cómo sabes sobre Gubamon-sama?”

“Aunque nos llamamos la resistencia, no somos más que una organización criminal para el gobierno actual. Gracias a eso, he tenido más oportunidades de escuchar historias de nuestros malvados aliados.”

Los Vampiros eran los que perseguían la oscuridad en las profundidades absolutas del bajo mundo, pero les era imposible continuar ocultando su existencia a la perfección.

Los rumores sobre los Vampiros de Raza Pura que adoraban al infame Hihiryushukaka, el Dios Malvado de la Vida Alegre, eran particularmente conocidos entre aquellos que se mantenían al tanto de los asuntos del bajo mundo.

“¿Qué harán, sucios Vampiros?” preguntó Iris. “Voy completamente en serio; preferiría terminar mi propia vida antes que convertirme en una No-muerto. Incluso Alda, que prohíbe el suicidio, perdonaría a esta tonta antigua creyente de él.”

Al darse cuenta de que Iris hablaba en serio, los labios de los Vampiros se retorcieron en frustración bajo las máscaras negras que usaban para protegerse de la luz del sol.

Gubamon, que se volvió loco por la paranoia, le había ordenado a sus subordinados que realizaran tareas difíciles para convertir a tantos como pudiera en No-muertos sin permitirles escapar.

Estas tareas difíciles eran capturar a famosos aventureros, caballeros, clérigos, miembros de la realeza y nobles cuyo paradero era conocido.

Gubamon, que era un usuario de magia de atributo espacio, reunía a sus subordinados, nombraba a sus objetivos y los enviaba a la fuerza a través de teletransportación. Y luego les ordenaba que ya estuvieran listos y esperando antes de cierto tiempo en los lugares que les enviaba, junto con sus objetivos capturados.

El miedo a Gubamon había sido infundido en estos Vampiros; no podían elegir huir. Si él simplemente hubiera armado una masacre, ellos podrían haber huido. Pero cuando Gubamon les ordenó hacer estas tareas difíciles, parecía como si hubiera regresado a una versión antigua de él, relativamente más mentalmente estable de sí mismo.

Incluso si huyeran, otros serían enviados tras ellos a través de la magia de atributo espacio; la única manera de sobrevivir era realizar sus órdenes. Muchos de los subordinados de Gubamon se habían convencido de esto. Pero la realidad era que Gubamon ya había disminuido sus números rápidamente con sus propias manos, y los matarían incluso si lograban cumplir sus órdenes.

Al enviar Vampiros Subordinados y Vampiros Noble-born en grupos mixtos de una docena de individuos les dificultaba la discusión de un posible escape, lo que los forzaba a arriesgarse y esperar a sobrevivir si completaban las tareas que se les había ordenado hacer. Y si las cosas iban bien, la colección de Gubamon también crecería.

Si regresaban de manera vergonzosa después de fallar sus tareas, los convertiría en No-muertos en el acto. Y si murieran, no sentiría ningún sentimiento de pérdida por esos tontos

Era un plan extremadamente imprudente lleno de fallas que solo un loco podría inventar.

Estos Vampiros que fueron obligados a bailar en ese plan en realidad poseían el conocimiento para luchar contra humanos. No eran inexpertos en el secuestro. Sin embargo, no eran lo suficientemente hábiles como para capturar viva a la líder de una organización conocida sin causarle ninguna lesión significativa.

Y mientras titubeaban y fallaban en retener su fuerza en la cantidad correcta, Iris había visto lo que buscaban.

Reprimiendo los amargos sentimientos de tener que ceder ante las amenazas de una simple humana, el líder temporal de estos Vampiros habló. “Muy bien,” dijo. “Le salvaremos la vida de tus compañeros.”

Y luego comenzó a lanzar magia curativa sobre los aliados de Iris.

“¡Oi, ¿vas en serio, Matthew?!”

“Deja de quejarte y dales Pociones y lo que sea para ayudarlos. Solo necesitamos curarlos hasta el punto en que no mueran. Amber, detén el sangrado de la mujer bajo tus pies.”

A regañadientes, los Vampiros usaron las Pociones que habían planeado usar para curar las heridas de Iris tras capturarla sobre sus subordinados y también lanzaron hechizos de curación sobre ellos.

“Ugh, Ojou… No puedes… Por favor corre…” gimió el apenas consciente Debis.

“No puedo hacerlo,” dijo Iris sin siquiera mirarlo. “Dile a todos que realicen lo que debe hacerse en caso de mi muerte.”

La razón por la que Iris llevaba el Protector de Castidad consigo era para no dejar un cadáver atrás y así, que una de sus aliadas pudiera reemplazarla como la Princesa Caballero después de su muerte.

No era más que una hija de una de las muchas familias de caballeros de cuando el Ducado de Sauron estaba prosperando, e incluso durante sus misiones para la resistencia, usaba una máscara. Había pocos que conocieran su rostro.

Nadie se daría cuenta si la persona detrás del símbolo de la resistencia, la Princesa Caballero de la Libertad, fuera a cambiar.

“Con esto, tus compañeros no morirán, por ahora,” dijo el líder Vampiro. “El resto depende de ti.”

“Muy bien,” dijo Iris. “Pero primero, supongo que haré que salgan de la base conmigo. Y luego me entregaré junto al Protector de Castidad a tu custodia.”

El Vampiro chasqueó la lengua. “Deja de alargar las cosas. ¿Crees que no podemos cambiar de opinión?”

“Lo mismo va para ustedes,” dijo Iris. “No puedo dejar que finiquiten a mis compañeros durante el camino para desquitarse por hacerles esto, ya ves.”

“… Muy bien,” dijo el Vampiro. “Pero no cambies de opinión. Si lo haces, regresaremos para masacrar a todos tus amigos e incluso a los que no son tus amigos.”

Los Vampiros salieron de la base, con Iris en su centro. Debis se arrastró desesperadamente detrás de ellos, pero todo lo que encontró fue un rastro de huellas que desaparecieron más allá de cierto punto y los fragmentos caídos y rotos del Protector de Castidad.

 

 

 

Vandalieu y sus compañeros comieron un almuerzo ligero y luego partieron de la aldea, ya que le habían dicho a Raymond que lo harían, acompañados por Privel y dos guardias Scyllas (las que habían guiado a Vandalieu a su autopsia) para escoltarlos.

Y en el momento en que estaban lo suficientemente lejos de la aldea como para no escuchar gritos y sonidos de batalla, aparecieron los hombres.

“Vandalieu-kun, ¿no es así? ¿No quieres venir y unirte a mí para conversar?” dijo Raymond.

Él no estaba armado, sus hombres se esparcieron para bloquear el camino, con las manos en las empuñaduras de sus espadas. Detrás del grupo de Vandalieu, había otros cincuenta hombres bloqueando el camino para una retirada.

Era probable que también hubiera arqueros y magos estacionados en posiciones distantes. Vandalieu podía percibir señales de vida indicando esto.

“No parecen estar sorprendidos,” comentó Raymond.

Esta era una situación bastante anormal, pero Vandalieu y sus compañeros no estaban inquietos. Vandalieu siempre era inexpresivo, pero incluso Privel y las guardias Scyllas no se inmutaron por la repentina aparición de Raymond y sus hombres. Ellas les dieron una mirada triste y decepcionada.

“Seguro que hay muchos,” dijo Pauvina mientras miraba a su alrededor, luciendo muy despreocupada.

“Sí, ya que estaban esperando esto,” dijo Vandalieu.

Y a pesar de que Vandalieu era fácil de seguir, era imposible emboscarlo debido a su constante Percepción de Peligro: Muerte, sin importar cuán bien estuviese oculta cualquier intensión asesina.

Incluso sin esto, Vandalieu había hecho que sus Lemures y Fantasma siguieran a Raymond y sus hombres, por lo que sus movimientos eran completamente conocidos.

“Ya veo. Entonces, realmente era una mentira que ella no recordaba,” dijo Raymond, asumiendo que esa era la razón por la cual Vandalieu y sus compañeros no estaban sorprendidos.

Estas palabras y esta emboscada eran tan buenas como una confesión de que él y sus hombres eran responsables del caso de asesinato en serie de las Scyllas.

“Aún así, actuaste con bastante rapidez y con un método bastante audaz, ¿no es así?” comentó Vandalieu.

“Me impulsó la necesidad, ya ves,” dijo Raymond. “Y si no fuéramos capaces de acciones audaces, no estaríamos luchando como una fuerza de resistencia.”

Como él dijo, esta emboscada era necesaria. Él y sus hombres fueron los verdaderos culpables detrás del caso de asesinato en serie de las Scylla por el cual siempre culparon a los extremistas de Alda. Era absolutamente imposible ignorar que este hecho fuera revelado.

Raymond no tenía ninguna prueba firme de que Orbia realmente había perdido sus recuerdos de cuando había muerto. Incluso si la hubiera tenido, no podría estar seguro de que ella no recuperaría esos recuerdos más tarde.

Habían usado un veneno que le causaba la muerte instantánea a las víctimas, pero sus ojos permanecieron abiertos hasta el final. No se sabía si ellas vieron algo o no.

Y no podía imaginar que los espíritus de las otras víctimas también hubieran perdido sus recuerdos. La verdad era que era cuestionable si los espíritus de la víctima aún estarían allí, pero como no había ningún Espiritista entre los hombres de Raymond, no tenían forma de saberlo.

Por eso Raymond tuvo que detener a Vandalieu antes de que llegara a las otras aldeas.

“Entonces, cuando dijiste ‘conversar’, ¿quisiste decir que ibas a silenciarme?” preguntó Vandalieu.

“No seas tan apresurado,” dijo Raymond. “Pareces ser muy inteligente, con la capacidad de pensar profundamente para tu edad, y es por eso que quiero sugerir esto. ¿No quieres convertirte en nuestro aliado?”

Vandalieu se sorprendió por la propuesta de Raymond.

“¡N-no te hagas el tonto!” gritó Privel. “¿¡Por qué Van-kun se convertiría en tu aliado!? ¡Y, lo que es más importante, dinos por qué mataste a Orbia-san y a las demás!” Intentó arremeter contra él, pero las guardias Scyllas la contuvieron.

“¡Cálmate, estamos rodeados!” le dijo una de ellas.

“Como pensé,” susurró Raymond mientras miraba a Privel y a las guardias. “Vandalieu-kun, lo que valoro de ti, incluso más que el hecho de que eres un Espiritista, es la manera en que te ganaste los corazones de las Scyllas, más de lo que yo pude lograr, en tan poco tiempo.”

La sensación de incomodidad que Raymond había sentido frente a las Scyllas era la manera amistosa con la que habían tratado a Vandalieu.

A diferencia de los otros hijos del duque Sauron y sus otros parientes que ya habían huido a otros ducados, esos que poseían el derecho de sucederse al trono, Raymond era un hijo ilegítimo que se había visto obligado a renunciar a su derecho de suceder el trono. Pero no solo poseía habilidad pura, sino un carisma que encantaba a las personas. Precisamente esta era la razón por la que había tomado el liderazgo del Ejército Renacido del Ducado de Sauron.

Pero durante la reunión con Periveil y las otras Scyllas el día de hoy, notó que su atención se centró en Vandalieu, a pesar del hecho de que Vandalieu apenas había hablado.

Él y sus hombres no sabían de qué se trataba, pero había algo en Vandalieu que cautivó a las Scyllas.

“No es como si le hiciéramos esas cosas tan horribles a las Scyllas porque queríamos hacerlo,” continuó Raymond. “Todo era con el propósito de retomar al Ducado de Sauron – liberar a todas las personas del Ducado de Sauron. Si tú las persuadieras, estoy seguro de que la raza Scylla se dará cuenta una vez más de que ellas también son parte del Ducado de Sauron y se unirán a nosotros en la batalla.”

Raymond y sus hombres habían conducido los incidentes de asesinatos en serie de las Scyllas y culparon a los extremistas de Alda. Esto no fue solo para evitar que las Scyllas aceptaran los términos que les ofrecía el ejército del Imperio, sino también para que se unieran a la resistencia.

A pesar de que se habían nombrado a sí mismos el Ejercito Renacido del Ducado de Sauron, su fuerza militar no estaba ni cerca de la de un ejército. Pero si adquirieran la fuerza de combate de la raza Scylla de cinco mil individuos, sería posible luchar contra el ejército del Imperio.

Y si tuviera el control sobre el ejército del Reino Orbaume a través de aquellos que lo apoyaban desde el interior del Reino, derrotar al ejército que ocupaba el Ducado de Sauron no sería un mero sueño.

“Y, lo más importante, eres un Dhampir,” dijo Raymond. “No tenemos objeción en que te conviertas en nuestro símbolo. Estoy seguro de que tu existencia conmoverá los corazones de la facción pacifista de Alda en el Reino Orbaume, que recientemente han estado celebrando a un grupo de héroes que mataron a un Vampiro de Raza Pura.”

Raymond miró a Vandalieu a los ojos, viéndolos hacer movimientos inquietos y rápidos como si él estuviera dudando. Continuó presionándolo para obtener una respuesta.

“A este ritmo, nuestra patria se convertirá en una nación vasalla del Imperio que trata a los Dhampirs como monstruos. Quiero que pelees con nosotros.”

A pesar de ser muy inteligente y sereno para su edad, al final todavía era un niño. Raymond definitivamente sería capaz de persuadirlo. O al menos eso pensó, pero la respuesta que recibió de Vandalieu no fue buena.

“Tengo una pregunta. ¿Por qué intentas involucrar a la raza Scylla?” preguntó Vandalieu.

Pauvina había estado bostezando y las Scylla habían estado mirándolo mientras contenían la respiración, esperando escuchar cómo respondería Vandalieu cuando él hizo esta pregunta.

“Eso es – ”

Sin inmutarse, Raymond trató de responder a esta pregunta con la respuesta que había ideado de antemano. Era fácil imaginar que Vandalieu consideraba favorablemente a las Scyllas, al igual que ellas lo amaban a él.

Pero él había adquirido el Trabajo de Espiritista a una edad muy temprana. Aunque sus ojos mostraban vacilación, su expresión y su voz no revelaban emoción o incomodidad; mostraba más autocontrol que cualquier adulto.

Si Raymond no cometía ningún error, definitivamente sería capaz de persuadir a Vandalieu. Creyendo esto, dio su respuesta.

“Porque quería la fuerza de combate de las Scyllas y este territorio que es una fortaleza natural. Soy un hijo ilegítimo que una vez renunció a su derecho de suceder el trono. Para que alguien como yo pueda gobernar el Ducado de Sauron, necesito lograr la victoria contra el ejército enemigo a través de un plan del cual yo esté a cargo. Es por eso que le pedí a mi hermano menor que hiciera el trabajo sucio. No creo que haya hecho nada malo. Orbia, ¿verdad? Realmente no creo haber hecho nada malo con ella o las otras víctimas. Eran sacrificios necesarios para ganar esta guerra.”

“¿¡Piensas que nos dejaremos engañar por tus – !?” Privel comenzó a gritar, pero luego se detuvo repentinamente. “¿Eh?” Miró fijamente a Raymond y parpadeó varias veces.

“¿Co-Comandante? ¿Qué estas diciendo?”

“¿¡Qué sucede contigo, Comandante Raymond!?”

Los subordinados de Raymond habían estado tranquilos hasta ahora, pero ahora estaban desconcertados y nerviosos.

¿Qué? ¿¡Qué es lo que acabo de decir!?”

Por las reacciones de su alrededor, en estado de shock y de pánico, Raymond se dio cuenta de que había dejado escapar palabras impensables, pero su boca siguió hablando sin hacerle caso.

“El hijo legítimo del duque, que oficialmente tiene el derecho de suceder al trono, ha escapado al Reino. No puedo esperar a que él gane poder y comience un plan para recuperar el Ducado de Sauron. Si eso sucede, no podré convertirme en duque, sin importar lo que logremos los miembros de la resistencia. ¡Para hacer del Ducado de Sauron un lugar mejor, debo convertirme en duque y gobernarlo! ¡Es por eso que necesito soldados y un ejército conmigo en su centro, para luchar contra el enemigo!”

Estas eran las verdaderas intenciones de Raymond.

Ignorando el hecho de que las Scyllas no se involucraban en asuntos políticos o militares desde que el Ducado de Sauron todavía era el Reino de Sauron, armó una conspiración para forzar a la raza Scylla, que había perdido todo el interés en el mundo fuera de su territorio. a entrar en su ejército.

Pero no tenía intenciones de decir todo esto en voz alta.

“Sí, por favor continua respondiendo a sus y mis preguntas,” dijo Vandalieu. Estaba moviendo sus ojos de manera inquieta, atacando la mente de Raymond e implantando sugerencias en ella con la habilidad de Usurpación Mental.

Y antes de que Raymond y sus hombres pudieran dar cualquier clase de respuesta, ‘ella’ apareció.

“Dime, ¿esa persona… Rick me mató?”

Raymond y sus hombres se estremecieron cuando esta fría pregunta llegó a sus oídos.




NT. Yo solo me pregunto, esa princesa caballero seguirá viva cuando Van llegue a rescatarla…

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