The Death Mage that doesn't want a fourth time 140

Supervivencia del más apto

 

Birkyne, el último miembro vivo de los tres Vampiros de Raza Pura que adoraban a Hihiryushukaka, el dios malvado de la vida alegre, estaba teniendo problemas para reconstruir su organización.

“Pensar que ganaría el control exclusivo de la organización de esta forma,” murmuró con una risa de autodesprecio.

Una vez había planeado convertir a Ternecia, una de los otros Vampiros de Raza Pura, en un títere para gobernar la organización junto con Gubamon. Y luego pensó que algún día haría lo mismo con Gubamon para tomar el control exclusivo de la organización.

Ese había sido un plan a largo plazo, que abarcaba cientos, miles o tal vez incluso decenas de miles de años, pero… habían pasado menos de tres años desde entonces. A pesar de eso, Ternecia y Gubamon habían muerto… habían sido destruidos.

Si sus almas hubieran permanecido, habría sido posible convertirlos en No-muertos con el poder del dios malvado de la vida alegre. Convertir a un Vampiro de Raza Pura en un No-muerto era imposible para Birkyne, pero debía haber sido posible para Hihiryushukaka. Jugar con la vida era el deber de ese dios del mal, después de todo.

Sin embargo, Birkyne sabía que eso no sucedería. A través de un Mensaje Divino de Hihiryushukaka le dijeron que sus almas habían sido destruidas.

“Han pasado menos de tres años desde entonces… Un período de tiempo que es como un abrir y cerrar de ojos para mí. En ese corto periodo de tiempo… ¡MALDITA SEA!”

La expresión de tristeza en su atractivo rostro se embriago de ira por un momento mientras aplastaba el vaso en su mano y golpeaba con su puño la mesa en la que estaba sentado.

Con un sonido estruendoso, la mesa que estaba hecha de madera de Treant Mayor, más fuerte que un escudo de acero, se rompió en pedazos.

Pero esto hizo poco para detener la ira de Birkyne.

“¡Gubamon, ese tonto viejo loco! ¡Desechando no solo a sus Vampiros Noble-born, sino también a sus Vampiros subordinados con sus propias manos! ¿¡No sabe cuánto he sufrido por eso!? ¿¡HUH!?” maldijo a su camarada caído con palabras desagradables, saliva salía volando de su boca.

Gubamon, quien se había vuelto loco por la paranoia, intentó utilizar a todos sus subordinados como materiales para crear No-muertos. Vandalieu lo había destruido antes de completar tal tarea, pero para Birkyne, que ahora tenía que reconstruir la organización bajo su control, el daño que ya se había hecho era demasiado grande.

Los tres Vampiros de Raza Pura habían enviado Vampiros a todas las regiones para hacer tratos clandestinos con la realeza y los nobles, y para actuar como los cerebros que tiraban de las cuerdas detrás de los jefes de las mafias.

Hubieron algunos, como el Conde Thomas Palpapek de la nación escudo Mirg, que contactaron directamente a los Vampiros, pero muchos otros no sabían que estaban haciendo tratos con Vampiros; no sabían que pertenecían a los rangos bajos de una organización Vampiro a menos que fueran los servidores cercanos del jefe de una mafia.

Esta estructura le había permitido a la organización cortar a estas personas como las colas de un lagarto cuando las cosas iban mal, e incluso si un enemigo con una intuición aguda los atrapara, solo se perdería un Vampiro.

Cuando Ternecia fue derrotada, cuatro de los Cinco Perros, sus subordinados más cercanos, habían sido asesinados, mientras que el último la había traicionado. Sin embargo, sus Vampiros Noble-born y subordinados dispersos por las diversas naciones habían continuado con normalidad. Por eso Birkyne y Gubamon habían podido continuar al incluirlos a todos exceptuando a la organización que fue destruida por el grupo de aventureros, las Cuchillas de Cinco Colores.

Sin embargo, Gubamon había matado a casi todos los Vampiros Noble-born y  Subordinados útiles, convirtiéndolos en No-muertos. Los únicos que escaparon de esto fueron los que intentaron cumplir las imprudentes órdenes de Gubamon y fueron asesinados por aventureros y caballeros, o aquellos que inmediatamente se escondieron fuera del continente o en regiones donde Gubamon no podría encontrarlos.

Así, los únicos Vampiros que quedaban eran aquellos tan insignificantes que Gubamon no los había notado – jóvenes Vampiros Noble-born que habían sido Vampiros por menos de un siglo, o Vampiros Subordinados que básicamente eran debiluchos.

Por supuesto, no había manera de que Vampiros tan humildes pudieran hacer tratos con la realeza, los nobles o los comerciantes corruptos, ni podrían controlar a las mafias desde las sombras. A los Vampiros Subordinados ni siquiera se les había dicho el nombre de Birkyne.

Ante esto, no era difícil imaginar cuánto habían sufrido Birkyne y sus subordinados al tratar de reconstruir la organización.

Incluso hubieron casos en que las organizaciones más pequeñas fueron tomadas por los subordinados supervivientes antes de que Birkyne pudiera llegar a ellos. Estas organizaciones hicieron cosas imprudentes, lo que resultó en el exterminio tanto de las organizaciones como de quienes las habían tomado.

“Maldita sea… si tan solo Grant Roche, Raleigh Rodríguez, Miles Rouge… ¡Si tan solo hubiera podido tomar a uno de los Vampiros que antes estaban a cargo…!” gimió Birkyne en frustración, recordando los nombres de algunos Vampiros que habían liderado la facción de Gubamon.

Sin embargo, esos Vampiros ahora le estaban sirviendo a Vandalieu junto con aquellos que se habían convertido en No-muertos.

El ritual para convocar las almas de los Vampiros Noble-born y revivirlos como No-muertos no podía realizarse sin la sangre del padre de dichos Vampiros, por lo que Birkyne no tenía forma de confirmar si estaban vivos o no.

Era difícil imaginar que Hihiryushukaka le entregara tales detalles tan triviales a Birkyne a través de Mensajes Divinos.

“¡Esto es culpa de Vandalieu!”

La verdad era que Gubamon no había sido arrinconado mentalmente por Vandalieu, sino por el plan de Birkyne de convertir a Ternecia en una marioneta, pero… Birkyne parecía pensar que la existencia de Vandalieu era la causa de todo.

“Ahora que las cosas han llegado a esto, tengo que encargarme sin importar qué. Él ya se convirtió en alguien con quien no puedo luchar. Con el fin de encargarme de él, tenemos que vigilar más de cerca al Ducado de Sauron en el que está yendo y viniendo…”

“Birkyne-sama, tengo un informe con respecto al Ducado de Sauron,” dijo uno de sus ayudantes Vampiro Noble-born, que apareció después de ver que Birkyne se había calmado.

“… Eres tú, Mortor,” murmuró Birkyne.

Mortor, uno de los ‘Cuatro Confidentes’ de Birkyne, un Vampiro Noble-born de origen Enano.

Mortor bajó su cabeza calva en una reverencia y entregó su informe. “Esta información es de un espía en el ejército ocupante, parece que el duque Marme ha apelado para que las Quince Espadas Destructoras del Mal tomen medidas. Entre las quince Espadas en la capital imperial, no hay movimientos de la Primera y Segunda Espada, pero hay informes de que la Tercera Espada ha abandonado la capital, por lo que creo que esta información es cierta.”

“¿Cuál es la posibilidad de que este movimiento sea un señuelo?” preguntó Birkyne.

Las Quince Espadas Destructoras del Mal eran una fuerza secreta bajo el mando directo del emperador, y las quince tenían números designados. Pero solo los nombres y caras de la Primera, Segunda y Tercera habían sido reveladas.

Al revelar a estos tres, la existencia de las Quince Espadas Destructoras del Mal se dio a conocer en cierta medida a los criminales dentro del propio imperio, así como a otras naciones; esta era una forma de relaciones públicas que impedía ataques enemigos.

Por lo tanto, las Espadas Primera a Tercera no eran verdaderamente formidables; las Quince Espadas Destructoras del Mal podrían ser llamadas con precisión como las Doce Espadas. Sabiendo esto, Birkyne sospechó que este movimiento público era un señuelo. Con eso dicho, incluso este señuelo tenía una fuerza mayor que un aventurero de clase B.

“No lo sé,” dijo Mortor. “Sin embargo, el ‘Thunderclap’ Schneider y sus compañeros han abandonado el continente, así que sospecho podríamos enviar a algunas personas.”

Incluso Birkyne y su organización Vampiro no conocían las identidades de los verdaderos miembros de las Quince Espadas.

Aunque Mortor no se atrevía a pronunciar esto en voz alta, incluso Birkyne no sería capaz de vencerlos si estuvieran reunidos en un solo lugar.

Si tales enemigos estaban en movimiento, ese Dhampir y los miembros de la resistencia que aparentemente se habían vuelto sus subordinados estaban terminados. Eso fue lo que pensó Mortor.

Pensó que esto reduciría un poco el temperamento de su maestro, pero su maestro le dio una orden inesperada.

“Ya veo… Pues entonces, envía a aquellos que son expertos en reunir información al Ducado de Sauron. Si se han enviado varias de las Quince Espadas, al menos deberían poder obligar a Vandalieu a mostrar su poder hasta cierto punto a cambio de sus vidas. Asegúrate de que no se lo pierdan,” dijo Birkyne.

“A sus ord… ¿eh?”

“Por supuesto, ordenales estrictamente que no interfieran. No tiene sentido si no vuelven vivos con la información,” continuó Birkyne. “Pero no les hagas observar desde arriba en el cielo. Según tus informes, los magos del ejército ocupante que lo han intentado se han vuelto locos, así que por las dudas.”

“No, entiendo eso, pero… Birkyne-sama, ¿crees que el Dhampir sobrevivirá a una batalla contra las Quince Espadas Destructoras del Mal?” preguntó Mortor.

Eran las Quince Espadas Destructoras del Mal de las que estaban hablando. Varios de los Vampiros Noble-born que eran subordinados de Mortor habían sido derrotados por ellos. Monstruosidades que eran casi inmortales a menos que se les cortara la cabeza o se destruyeran sus corazones, que también eran maestros de habilidades avanzadas en combate y magia, se habían desvanecido sin dejar rastro.

Era probable que el propio Mortor no fuera capaz de ganar si los enfrenta. Así de poderosos eran estos enemigos.

Pero Birkyne predijo que Vandalieu probablemente ganaría contra varios miembros… alrededor de cinco o más de las Quince Espadas. “Así es. Es probable que salga victorioso, incluso si varias Espadas van tras él,” dijo. “Para ti, puede ser difícil de creer, pero él mató a Gubamon. Tal vez sea derrotado por los quince, pero solo unos pocos no podrán matarlo. Si fueran tan excepcionales como para ser capaces de eso, no habría sido extraño que yo ya fuera atrapado por ellos.”

Con esto, finalmente se obtendría una información adecuada de Vandalieu. Si se eliminan varios obstáculos en el proceso, se matarían dos pájaros de un tiro.

Eso era lo que pensaba Birkyne. Era posible que él fuera uno de los enemigos de Vandalieu que estaba evaluando su fuerza con mayor precisión.

 

 

 

Mientras tanto, dentro de la Cordillera Fronteriza, Gargya, sobrino del anterior rey de la nación Alto Kobold que había logrado con éxito un golpe de estado con el apoyo de Bugitas, estaba sentado en el trono, comiendo carne.

Soltó una risa alegre. “Ravovifard, el dios malvado de la liberación, es increíble. Fue la decisión correcta dejar de adorar a Rishare, el dios de la caza, que se negó a darme su protección divina.”

Incluso para un Alto Kobold, que tenía una apariencia similar a un lobo bípedos, Gargya era inusualmente grande y bestial.

Abundante pelaje; ojos grandes y brillantes; colmillos gruesos y extremidades robustas… la presencia emitida de todo su cuerpo era suficiente para saber que Gargya no era un individuo ordinario.

“El poder que llena todo mi cuerpo es maravilloso… Mi nivel que había dejado de aumentar está subiendo como loco, e incluso mi Rango ha subido. Solo por matar a mi molesto viejo de mierda, a mi madre, a mi tío engreído y a mis primos.” Gargya se rió de nuevo. “¿No creen que es maravilloso, chicas?”

Sin embargo, las Altas Kobolds y las ciudadanas que esperaban en la sala del trono… o más bien, se les hizo esperar, parecían sentir repulsión y miedo hacia él.

Para ocultar estas emociones y evitar que se revelaran en sus expresiones, mantenían la cara mirando hacia abajo y no respondían, incluso cuando se les hablaba.

Gargya gruñó ante sus actitudes. No porque lo encontrara desagradable; de hecho, era todo lo contrario.

“Ustedes mujeres están tranquilas durante el día como de costumbre. Aunque lloran y gritan mucho en la cama…” dijo, torturandolas con sus palabras.

Los hombros de las mujeres temblaban con una frustración insoportable, lágrimas de tristeza brotaban de sus ojos. Esta vista estimuló el sentido de superioridad de Gargya.

“¿Creen que hice algo atroz? No lo malinterpreten; fue porque el hombre al que admiraban como rey era débil que ustedes se convirtieron en mis posesiones. El hombre más fuerte del grupo es el que recibe el servicio de la mayoría de las mujeres, el que viola e impregna más. Hasta las bestias saben eso; es obvio, ¿no? ¡Kuhahahah!”

Con esas palabras, Gargya hundió sus dientes nuevamente en el trozo de carne cruda unida a un hueso que tenía en la mano… la carne de un Alto Kobold que lo había desobedecido.

Machos cuya astucia había sido su única característica redentora, que se habían negado a dejar a sus mujeres a pesar de ser débiles. Habiendo masacrado a estos machos, Gargya usó su carne para cenar esa noche en lugar de enterrarlos.

“¡Tú… bestia! ¡Demonio!” le gritó una de las mujeres Alto Kobold a Gargya, incapaz de soportar la vista de los restos de su esposo siendo devorados.

Pero incluso estas palabras solo hicieron que Gargya se sintiera más feliz.

“¿Bestia? ¿Demonio? ¿¡No está bien!? ¡Los Altos Kobolds son monstruos! ¡Seres que le dan la bienvenida al salvajismo y viven en la oscuridad! ¡Eso es lo correcto para nosotros! ¿¡Qué hay de malo en tomar las mujeres de los hombres débiles!? ¿¡Cuál es el problema con matar a los hijos de esos hombres!? ¡Leones y monos hacen lo mismo! ¡Bien, te violaré esta noche y te impregnaré con mi hijo!” gritó Gargya, con los colmillos al descubierto.

La mujer Kobold rompió en llanto, murmurando el nombre de su esposo muerto. Otra mujer Kobold… La Princesa Lulu, a quien mantenían viva como rehén, abrazó a esa mujer.

“Recuerda esto, soy un ejemplo de cómo deberían ser los Altos Kobolds,” declaró Gargya.

Ninguna de las mujeres aquí estuvo de acuerdo con él. Para ellas, sus palabras no eran más que las divagaciones de un loco.

De hecho, los únicos que apoyaban a Gargya, quien organizó un golpe de estado para matar al rey y masacrar a todos los príncipes, eran los Altos Kobolds que le obedecían desde antes del golpe de estado, y el general Bufudin, quien había sido enviado aquí por Bugitas.

Los otros Altos Kobolds y ciudadanos simplemente estaban siendo reprimidos por el poder de Gargya y Bufudin.

Gargya quiso matar a todos los Altos Kobolds que se oponían a él, así como a sus familias, pero Bufudin lo había detenido.

Estaba tratando de lograr la ambición del Emperador Bugitas de unificar la región sur del continente en un gran imperio único que adorara no a Vida, sino a Ravovifard. Por lo que la cantidad de soldados disponibles no debía reducirse solo para dar ejemplos.

Para lograr esta ambición, las mujeres y niños habían sido tomados como rehenes, y serían convertidos en esclavos de guerra para conquistar Zanalpadna y las otras naciones que seguían resistiendo.

Sin embargo, Gargya no tenía la intención de conformarse con volverse rey de una nación vasalla ante un gran imperio gobernado por el Emperador Bugitas.

(‘¿Ambición, huh? Bufudin, perro que adora al Emperador Bugitas… no, supongo que eres un cerdo. Un día, cuando sea más poderoso, me haré cargo de él. Puedes soñar despierto todo el tiempo que quieras hasta entonces.’)

Si la supervivencia del más apto era verdad, entonces el mismo Bugitas también se convertiría en carne para los fuertes. Y Gargya creía sin lugar a dudas que él mismo era ese individuo fuerte.

Gargya ya había recibido la protección divina de Ravovifard. En otras palabras, Ravovifard no tenía la intención de hacer de Bugitas su único sacerdote. No le importaba en lo más mínimo si Gargya podía superar a Bugitas y toma su lugar. Así era como interpretó las cosas.

” – Un día, estarás en la cima. Esa es la tonta ilusión que tienes en la cabeza, ¿verdad?” dijo la Princesa Lulu, haciendo que las mujeres encogidas y el regodeante Gargya volvieran a la realidad.

“… ¿De qué estás hablando?” preguntó Gargya, reprimiendo su desconcierto a pesar de mostrar sus pensamientos a través de su mirada.

Pero él no podía engañarla.

La Princesa Lulu se rió de lo superficial que era Gargya, mostrando sus colmillos blancos y bien formados. “Si tu estado actual es el correcto para nosotros Altos Kobolds como nos dijiste antes, algún día serás asesinado sin piedad por alguien que es más fuerte que tú. Mi infeliz primo que ha sido corrompido con poder, vas a tener una muerte humillante como las que le diste a mi padre y hermanos,” dijo, entregando su predicción con los ojos brillantes con un resplandor oscuro y lleno de odio.

Gargya sintió un escalofrío al escuchar las palabras de su prima.

Tal vez al escucharlas, se dio cuenta por primera vez de que él no era una excepción a la ley de supervivencia del más apto.

“¡GA-GARURURUGAH!” Gargya le gritó en el idioma Kobold para que ella guardara silencio.

Pero tal vez porque su desconcierto se podía ver en su comportamiento, no era solo la Princesa Lulu, sino también las ciudadanas, quienes sin miedo le lanzaron miradas rebeldes.

En el momento en que Gargya trató de convertir su disgusto y humillación en ira, escuchó un aullido distante.

En la nación Alto Kobold, los aullidos distantes no eran ruidos hechos por perros callejeros. Eran un método de comunicación. De acuerdo con este aullido…

“¿¡Un ataque enemigo a gran escala!? ¿¡Qué ha estado haciendo Bufudin!? ¿¡Se ha perdido en las mujeres que le di!?” gritó Gargya.

Aunque parte de su trabajo era actuar como supervisor, Bufudin había sido enviado por el imperio para proteger a esta nación. Pero incluso mientras Gargya gritaba, el próximo aullido distante llegó y le informó de la situación.

“I-imposible… Bufudin, ¿¡muerto en batalla!? ¡Tienes que estar bromeando! ¡GUOOOOHN!” gritó Gargya, ordenandole a todo su ejército que se moviera.

Los corazones de las mujeres detrás de él bailaron, sintiendo que su final estaba cerca.

 

 

 

Un poco antes…

Los subordinados de Bufudin, que observaban la entrada en el muro de la nación Alto Kobold, se sorprendieron por un invitado inesperado.

“¿¡Budirud, fugogah!?”

Por alguna razón, el General Budirud, que se suponía atacaría a la nación Ghoul, había venido con su ejército.

Los Orcos y el comandante Orco Noble a cargo estaban nerviosos, preguntándose qué estaba pasando.

“Bugogogoh Ghoul pugyubah.”

El Orco Noble notó que había mujeres Ghoul detrás de él, atadas con cuerdas. Esto era lo que pensaba: Budirud había conquistado con éxito a la nación de los Ghoul, y estaba aquí para entregarle a las mujeres que eran prisioneras de guerra a su general, Bufudin.

El Orco Noble no sabía si era una ofrenda o un soborno, pero probablemente eso era lo que era.

Tenía preguntas, como por qué el General Budirud había venido personalmente en vez de enviar subordinados, o por qué la ofrenda no se le hacía al Emperador Bugitas. Pero aquellos que le habían jurado lealtad a Bugitas tenían una tendencia a volverse más feroces cuanto más poderosos eran.

Cuestionar a alguien tan poderoso como el General Budirud resultaría en la muerte del propio comandante Orco Noble.

“¡Bugohah! ¡Bugobuh!”

Con la orden del Orco Noble, los Orcos abrieron la puerta apresuradamente.

Budirud comenzó a guiar a su ejército y a las Ghouls a través de la puerta –

“¡Bufuh!”

Pero un Orco Noble con un enorme martillo apoyado sobre su hombro se interpuso en su camino.

“… ¿Quién eres tú? No puedes engañar a mi nariz. Para ese Budirud, que adora tomar aire, hueles extraño. Hay un extraño olor viniendo del interior de tu capa… ¿Qué es eso? Lo que sea, definitivamente eres falso. ¡Todos ustedes, Orcos Nobles y Orcos, apestan a tierra!” gritó.

Este Orco Noble era Bufudin, que se suponía estaba atormentando a las mujeres que Gargya le había dado. Habiendo olido un olor que nunca había olido… un hedor que incluía los aromas de múltiples insectos y plantas, supo que ninguno de los Orcos Nobles en el grupo frente a él era verdadero.

“Hijo Santo-dono.”

“Así que, nos descubrieron después de todo. Pues bien, levántate.”

“¡Bastardo, ¿quién es el que se esconde dentro de la capa – ?!” Bufudin reconoció la voz que provenía del interior del falso Budirud, pero su grito de sorpresa fue ahogado por el gemido que salió de la puerta.

“¡UOOOOHHHHN!”

“¿¡BUGOH?”

“¿¡BUGYAKIH!? ¡Vayan por esas cabezas de perro! ¡Hay algo mal con la puerta que hicieron!”

La puerta tomó repentinamente una forma humanoide. Ahora estaba derribando a los Orcos que la habían estado vigilando y pateando a los arqueros Orcos, parados a un lado para no estar en el camino del ejército de Budirud.

“¡Esa es la señal!” gritó Basdia.

“¡GROOOH!” rugió Vigaro. “¡Mátenlos! ¡Másacrenlos!”

“¡Ahora es el momento! ¡Pueden vengar a su rey y príncipes!” gritó Zadiris.

Vigaro, Basdia y los otros Ghouls que habían fingido estar atados impactaron sus puños contra los Golems de Tierra con formas de Orco, agarrando las armas escondidas dentro de ellos.

Los soldados Orcos parpadearon, y luego las ilusiones desaparecieron, revelando a los Altos Kobolds escondidos dentro de los Golems. Eran los que le habían jurado lealtad al anterior rey Alto Kobold. Habían huido a Zanalpadna como resultado del golpe de estado organizado por Gargya.

Además de ellos, guerreras Arachnes y Empusas, Eisen, Pete y los otros monstruos tipo plantas e insectoides, así como Kasim, Fester y Zeno, surgieron de Vandalieu, quien se había escondido dentro de la falsa capa de Budirud.

“Realmente hay algo con esto, tal como nos dijeron.”

“¡S-sentí demasiada picazón!”

“… ¿De Verdad? No creo que haya sido tan malo como nos dijeron.”

Los tres habían sido infestados con insectos y plantas inofensivas y equipados dentro de Vandalieu.

Ahora, atacaban al nervioso ejército de Bufudin.

Siendo incapaces de cerrar la puerta porque se había convertido en un Golem, y viendo a enemigos aparecer de la nada, el ejército de Bufudin cayó en un estado de pánico.

Uno tras otro, eran cortados justo donde estaban inmóviles o apuñalados por la espalda mientras trataban de huir patéticamente.

“¡No titubeen, soldados! ¡BUGOOOOOH!” rugió Bufudin.

Su ejército se recuperó de la confusión.

“¡BUGYAAAAH!”

“¡BUGAAAH!”

No, para ser más precisos, perdieron el razonamiento que les daba la capacidad de estar confundidos. Como si se hubieran convertido en bestias, pusieron al descubierto sus instintos de lucha y se enfrentaron a los Ghouls y Arachnes.

Balanceban sus armas con los ojos inyectados en sangre y los colmillos desnudos; eran verdaderos berserkers.

Sin embargo, esto no cambió la situación de la batalla para mejor.

“¡GOGAAAAH!”

“Forma de Hierro! ¡Muro de Hierro!” Kasim activó las habilidades marciales de Técnicas con Armadura y Escudo, y luego gruñó cuando bloqueó el ataque de un Orco Noble que había cargado directamente hacia él.

“¡Slicing Moon!”

“¡Invisible Slash!”

Ahora que el Orco Noble estaba inmóvil, la espada larga de Fester y la espada corta de Zeno se precipitaron desde los lados.

“¡Gubuh…!”

Kasim exhaló mientras apartaba al Orco Noble, quien cayó al suelo con sangre saliendo de su boca. “Mis brazos están entumecidos… ¿pero estos tipos no son más débiles de lo que escuchamos?” preguntó.

“Están llenos de aberturas. ¿Podría ser que estos tipos solo son Orcos usando pelucas rubias?” dijo Fester.

“Fester, no hay ningún Orco que haga eso. Y considerando que Kasim usó sus habilidades marciales, sería imposible para un Orco hacer que sus brazos se entumezcan,” señaló Zeno.

Kasim y sus compañeros, que se habían vuelto tan capaces como aventureros de clase C a través de su entrenamiento, estaban desconcertados por cuán débiles eran sus enemigos; era difícil creer que eran Orcos Nobles de Rango 6 que se suponía eran capaces de usar técnicas avanzadas en combate y magia.

Quizás el Orco Noble que acababan de derrotar era particularmente débil. Eso era lo que pensaron los tres, pero se estaban produciendo resultados similares por todo el campo de batalla.

“¡BUGAAAH! ¡VIOLAR! ¡MUJERES!” rugió un Orco Noble al levantar su alabarda y atacar a Zadiris, quien había pisado las líneas de frente, completamente desprotegida.

Uno podría pensar que su pesado cuerpo de tres metros de alto la convertiría en un cadáver ensangrentado y destrozado antes de que pudiera violarla si la atacaba así, pero parecía que, junto con su confusión, también había perdido la inteligencia necesaria para darse cuenta de esto.

La alabarda del Orco Noble cayó hacia Zadiris.

Pero en ese momento, Zadiris desapareció.

“¿¡BUH!? ¿¡BUGEH!?”

Y luego se encendió una lanza de luz desde el aire, destrozando la cabeza del Orco Noble .

Zadiris, que había engañado al Orco Noble para confundir su posición con una ilusión creada con magia de atributo luz, parecía perpleja al mirar al Orco Noble, que se arrodilló con sangre salpicando de su cabeza como una fuente.

“Según el muchacho, uno debería decir: ‘era una imagen residual’ en un momento como este, pero… cayó en ella con tanta facilidad,” murmuró para sí misma.

TLN: “Es una imagen residual/postimagen” es una famosa referencia de mangas donde el personaje dice esa línea tras engañar a su oponente con una ilusión, creo.

“¡Madre, date prisa y ocúltate! ¡Estos tipos están llenos de aberturas, pero son persistentes!” gritó Basdia, quien estaba luchando contra múltiples Orcos y Orcos Nobles a la vez.

De hecho, estaba decapitando a los Orcos uno tras otro y partiendo en dos los torsos de los Orcos Nobles, pero los enemigos seguían atacándola sin miedo.

Con sus ojos brillantes y saliva goteando de sus bocas mientras recorrían sus miradas a lo largo del alto y robusto cuerpo de Basdia que también poseía curvas femeninas.

“Esto realmente es desagradable… tal vez debí haber hecho que Tarea me hiciera una armadura que mostrara menos piel,” dijo.

“¡Estoy de acuerdo!” dijo Eleanora desde arriba mientras volaba por el cielo, decapitando a los Orcos Nobles con su espada larga.

“Sin embargo, te hace una excelente carnada,” dijo Bone Man, cortando a los Orcos que se habían parado en seco para admirar las bellas y esbeltas piernas de Eleanora.

“No lo necesitamos ~ ” dijo Eisen.

Los ataques de los soldados de Bufudin se centraron en Kasim y sus amigos, que se suponía eran humanos débiles en comparación con los Orcos Nobles, así como en Zadiris, Basdia, Eleanora y las otras mujeres.

Los que atacaban a las mujeres en particular parecían no darse cuenta de que sus camaradas y aquellos más poderosos que ellos estaban siendo asesinados.

“¡Absorber, madurar, comer!” gruñó Eisen.

Como tenía un nivel alto en la habilidad Atractivo, los enemigos iban tras ella uno tras otro. Sin embargo, los Orcos y Orcos Nobles eran atrapados en las ramas que crecían de su espalda y sus espíritus eran absorbidos por su habilidad Sifón Espiritual.

Y una vez que una cierta cantidad era absorbida, las ramas los estrangulaban hasta la muerte, y las manzanas de hierro producidas por los espíritus absorbidos eran arrojadas contra otros enemigos.

“Esto se siente extrañamente vacío,” dijo Vigaro.

“Gishaah.”

Vigaro, Pete y el resto de los hombres no fueron notados por el ejército de Bufudin; simplemente estaban realizando la tarea de derribar a los enemigos desde un costado mientras atacaban implacablemente a las mujeres.

“¡BUGAH! ¡Inútiles idiotas!” Bufudin maldijo a sus decepcionantes subordinados mientras levantaba su martillo y cargaba contra el falso Budirud. “¡Parece que derrotaste a Budirud, pero no puedes vencerme! ¡Soy incluso más fuerte que él!”

Con la habilidad Trascender Limites activada, los músculos en el cuerpo de Bufudin se expandieron, haciéndolo crecer aún más. Mientras tanto, el falso Budirud simplemente desenvainó una enorme espada de debajo de su capa y la levantó.

Bufudin sintió un escalofrío momentáneo al mirar la siniestra hoja negra de esa enorme espada, pero la ignoró y cargó contra él. “¡Martillo Rompe Montañas!” rugió.

Bufudin empuñaba un súper pesado martillo de Obsidiana cubierto con Adamantita, y una fuerza que se había pulido al derrotar a innumerables enemigos. Además de eso, la habilidad Trascender Límites estaba activada.

Incluso un Archidemonio no habría escapado ileso de semejante golpe.

Aunque la espada empuñada por el impostor era bastante grande, Bufudin lo aplastaría con todo y espada.

“True Blade.”

En lugar de romper la espada del impostor, el martillo fue cortado limpiamente.

(‘Imposible,’) pensó Bufudin mientras abría totalmente los ojos en estado de shock, pero la espada que había cortado al martillo también lo cortó a él por la mitad, desde la parte superior de la cabeza hasta la entrepierna.

“Alabaré tu espíritu por cargar directamente hacia mí,” dijo una voz en lenguaje Orco.

Antes de que Bufudin pudiera recordar de quién era esa voz, su conciencia fue tragada por la oscuridad… y luego se unió a los espíritus que le servían a Vandalieu, quien todavía estaba escondido dentro de la capa.

“Parece que estás en buena forma, Príncipe,” dijo Vandalieu.

El Príncipe Budarion había derrotado a Bufudin con la espada que había sido creada para Borkus a partir de un fragmento del Rey Demonio.

“Así es, pero es gracias a usted, Hijo Santo-dono,” dijo el Príncipe Budarion asintiendo con la cabeza, ahora seguro de que su fuerza había aumentado.

Su nivel aumentó una cantidad sorprendente a través de los Puntos de Experiencia ganados al derrotar a Bufudin, y sus Valores de Atributos aumentaron.

El Príncipe Budarion había obtenido la protección divina de Mububujenge años atrás, pero aún así, su crecimiento se había ralentizado después de alcanzar el Rango 10. Había estado buscando igualarse con su padre y algún día superarlo a través de un entrenamiento diligente en los años y décadas por venir.

Sin embargo, ahora estaba creciendo a un ritmo que era como si hubiera vuelto a ser un niño que acababa de empezar a entrenar.

“Entonces, este es el poder de una habilidad de Guianza,” murmuró el Príncipe Budarion. “Pero aún así, estos enemigos son demasiado débiles. No, en lugar de ser demasiado débiles… tienen demasiadas aberturas. Incluso Bufudin una vez fue un general conocido por ser cauteloso, hasta el punto de ser un cobarde, pero… ”

“Bueno, son como bestias que no le temen a la muerte, ¿verdad?” dijo Vandalieu.

“Bestias que no le temen a la muerte… Sí, eso es lo que parecen ser, pero si ese fuera el caso, ¿no deberían haber sido más formidables?”

“Ese no es necesariamente el caso. Para ser más precisos, son soldados tontos, menos que bestias, cuyos sentimientos de miedo han quedado paralizados.”

De hecho, los soldados que no le temen a la muerte son amenazas. Los enemigos preparados para morir no dejarán de luchar hasta el final.

Sin embargo, el ejército de Bufudin se había vuelto demente; eran bestias en lugar de soldados. Simplemente habían perdido su capacidad de razonar y se volvieron tontos que priorizaban sus deseos sobre sus miedos. Esa era la razón por la cual realizaban repetidos ataques imprudentes con ira y codicia, sin vacilar, incapaces de asociar los cadáveres de sus compañeros con sus propias muertes inminentes.

Y no tenían coordinación entre ellos, no usaban magia… o incluso habilidades marciales.

La magia no era algo que pudieran usar las bestias desenfrenadas con sus instintos y deseos de lucha, y aunque las habilidades marciales no estaban del todo al mismo nivel, necesitaban razonamiento y concentración para usar.

A cambio de no poder usar éstos, los Orcos tenían una sensación de dolor embotada y podían continuar luchando sin titubear hasta la muerte. Sin embargo, debido a que su sensación de dolor estaba embotada, estaban llenos de aberturas, lo que los llevó a una rápida derrota al tener destruidos sus puntos vitales de un solo golpe de Basdia y Eleanora.

“Sus Valores de Atributos son altos y están bien equipados, pero son un grupo de Orcos salvajes que actúan para si mismos. Creo que eso es lo que son. Tengo la sensación de que el ejército de Buburin en su fortaleza de vanguardia y el ejército de Budirud que derrotamos en la nación Ghoul fueron más difíciles de vencer como grupos,” dijo Vandalieu.

“Entonces, este es el destino de aquellos tentados por Ravovifard… Bugitas, ¿a dónde pretendes guiar a tus vasallos…?” preguntó el Príncipe Budarion al vacío, pero su pregunta no cayó en los oídos de nadie más que de Vandalieu, siendo ahogada por el choque de espadas y gritos moribundos.

Los subordinados no recuperaron la cordura después de la muerte de Bufudin; continuaron luchando en sus estados dementes. Pero como solo habían sido estacionados aquí para proteger a la nación y mantener el orden público, el tamaño del ejército no era tan grande.

Los enemigos se quedarían sin números pronto.

Pero un aullido distante pudo ser escuchado, y luego un poderoso aullido resonó desde el palacio de la nación Alto Kobold.

“¡Hijo Santo-dono! ¡Príncipe! ¡Ese es el sobrino del rey Alto Kobold, quien se ha vuelto el perro de Bugitas! ¡Parece que va a venir a enfrentarnos personalmente!” dijo un aliado Alto Kobold, traduciendo el idioma Kobold.

Y mientras resonaban varios otros aullidos distantes, los Altos Kobolds comenzaron a moverse.

“Pues bien, seguiré adelante. Arachnes, Empusas, Pete, Eisen, Kasim y todos los demás, agrupense,” dijo Vandalieu.

“¿¡Otra vez!?”

“Lo va a hacer otra vez, ¡oi, no huyas!”

 

 

 

Nombre: Zadiris
Rango: 9
Raza: Hechicera Mayor Ghoul
Nivel: 27
Trabajo: Gran Filósofa
Nivel de Trabajo: 28
Historial de Trabajo: Mago Aprendiz, Maga, Maga de Atributo Luz, Maga de Atributo Viento, Filósofa
Edad: 298 años (Ha sufrido reversión de edad)

Habilidades pasivas:
Visión Nocturna
Resistencia al Dolor: Nivel 3
Fuerza Sobrehumana: Nivel 1
Secreción de Veneno Paralizante (Garras): Nivel 2
Tasa de Recuperación de Maná Aumentada: Nivel 9 (LEVEL UP!)
Ampliación de Maná: Nivel 4 (LEVEL UP!)

Habilidades activas:
Magia de Atributo Luz: Nivel 10 (LEVEL UP!)
Magia de Atributo Viento: Nivel 9 (LEVEL UP!)
Magia sin Atributos: Nivel 4 (LEVEL UP!)
Control de Maná: Nivel 9 (LEVEL UP!)
Alquimia: Nivel 6 (LEVEL UP!)
Revocación del Canto: Nivel 6 (LEVEL UP!)
Multi-Cast: Nivel 4 (LEVEL UP!)
Superar Límites: Nivel 3
Tareas Domésticas: Nivel 1
Procesamiento de Pensamiento de Alta Velocidad: Nivel 2 (¡NUEVO!)

Habilidades únicas:
Protección Divina de Zozogante (¡NUEVO!)



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