The Death Mage that doesn't want a fourth time 143

Soy un demonio, incluso sin que me lo digan

 

Incluso después de que Bugitas usurpara el trono, el imperio Orco Noble todavía mantenía un orden extraño.

Durante los días posteriores al golpe de estado de Bugitas y sus vasallos, habían empleado la violencia. Mataron a quienes los desobedecían y cometieron el canibalismo previamente prohibido. Confinaron a los sacerdotes de Mububujenge, el dios malvado de la corpulencia degenerada quien le había proporcionado varias bendiciones al imperio hasta entonces, así como esposas de carne que se les daban a los Orcos para casarse, en las iglesias.

Sin embargo, después de esos días, dejaron de suceder incidentes mayores. Se reunieron a varias mujeres, y algunos de los ciudadanos y Orcos que armaban alboroto fueron asesinados. Es era realmente trágico, pero en general, el daño y el número de víctimas no fueron suficientes para agitar al imperio.

Eso fue porque Bugitas había enviado a generales como Budirud y Bufudin a liderar ejércitos en varias otras regiones, por lo que había menos gobernantes en el imperio. Lo que es más importante, Bugitas había restringido a sus subordinados hasta cierto punto.

No podía infligirle un gran daño al imperio que él mismo gobernaba, y si acorralaba a Mububujenge con demasiada intensidad, no había forma de saber qué haría ella en su desesperación.

Los dioses del mal que una vez fueron parte del ejército del Rey Demonio no estaban involucrados en el mantenimiento y control de Lambda.

Los dioses de Lambda necesitaban contener una cierta cantidad de poder para mantener el mundo, pero los dioses del mal podían ejercer todo su poder como lo desearan.

Incluso podrían descender sobre el mundo y armar un alboroto hasta que se extinguieran.

Eso era cierto tanto para los dioses que se unieron al lado de Vida tales como Mububujenge, como para los dioses del lado de Vida que fueron expulsados ​​de sus posiciones como dioses.

Tal acto era equivalente a la autodestrucción, y no algo que haría un dios sensato. Pero para los dioses del mal, la locura era cordura.

Como Mububujenge y los otros dioses mantenían la barrera que protegía a la región sur del continente de Alda, era poco probable que se perdieran en la desesperación tan fácilmente, pero se necesitaba cautela.

Si Mububujenge estuviera sola, Ravovifard podría derrotarla, pero si los otros dioses simpatizaran con ella y se le unieran en un acto desesperado, Ravovifard estaría en desventaja.

Así, era necesario hacerles comprender que no se podía hacer nada, incluso si realizaran acciones tan desesperadas.

El objetivo de Ravovifard era llevar a los otros dioses de la región sur del continente a un sistema religioso donde él, el dios malvado de la liberación, estaba en la cima.

Traería a los dioses a su lado, uno por uno. El poder de liberación de Ravovifard tenía efectos débiles sobre otros dioses del mal, pero había muchos métodos clásicos para emplear, incluso sin su habilidad especial. La intimidación y la persuasión eran efectivas, incluso contra los dioses.

Pero incluso este objetivo no era más que un punto de control. Tomaría a los dioses que le obedecieran, sellaría a los dioses que le desobedecieran, aumentaría su poder, derrotaría a Alda, el dios de la ley y el destino que poco a poco estaba agotando su poder, y mantendría este mundo en sus manos.

Esta era la ambición de Ravovifard, y la ambición de Bugitas que lo adoraba.

Un ejército marchaba hacia el imperio que estaba trabajando en esta ambición.

Cuando el explorador de la atalaya informó esta noticia, los Orcos Nobles miraron y celebraron al ver el ejército.

“¡Esas son las banderas del General Budirud, el General Bufudin y el General Bugyap! ¡Han regresado!” gritó uno de los Orcos Nobles. “¡Date prisa y abre la puerta!”

Pero otro Orco Noble lo detuvo. “¡Espera!”

“¿¡Por qué!? ¡Si mostramos falta de respeto hacia los generales al hacerlos esperar, no sé qué tipo de castigo recibiremos!”

“¡Tonto! ¡Dejando de lado al General Budirud, ya que su ejército fue enviado a atacar la nación Ghoul, ¿por qué los ejércitos del General Bufudin y el General Bugyap también están aquí cuando se supone fueron enviados a las naciones Alto Kobold y Alto Goblin?!”

Considerando eso, el primer Orco Noble miró más de cerca a los ejércitos liderados por los tres generales.

El ejército de Budirud podría estar regresado tras haber conquistado la nación Ghoul, pero no había forma de que los ejércitos de Bufudin y Bugyap regresaran de las naciones a las que fueron enviados a menos que Bugitas, el emperador, los llamara de regreso.

No, si uno pensaba en ello, también era extraño que el ejército de Budirud regresara. Incluso si hubieran tenido éxito, habría sido suficiente con solo enviar mensajeros para entregar las noticias de éxito a menos que hubieran masacrado a todos los Ghoul.

Y se suponía que los tres generales deberían haber estado en lugares separados; ¿por qué se reunieron para regresar al imperio?

Y entonces el Orco Noble se dio cuenta.

“¡R-rebelión! ¡Es una rebelión! ¡Los generales nos han traicionado! ¡Informen esto a Su Majestad Bugitas y al Jefe General Buzazeos!”

 

 

 

“Parece que se han dado cuenta. Bueno, entonces… ¡Levanten las verdaderas banderas! ¡Levanten las banderas del Príncipe Budarion y Talosheim, y desplieguen el ejército!” ordenó Budirud, viendo que no había señales de que se estuvieran abriendo las puertas y dándose cuenta de que la rebelión había sido vista.

Las banderas de los generales que estaban siendo sujetadas en lo alto fueron arrojadas al suelo, y las banderas del príncipe Budarion y el imperio se levantaron en su lugar.

El aire alrededor de Budirud se llenó de lamentos trágicos.

“No puedo correr, no puedo correr, no puedo correr, no puedo correr.”

“Quiero correr, quiero correr, quiero correr, quiero correr, quiero correr.”

“¡Imposible, imposible, imposible! ¡Estamos acabados! ”

“¡Este es el fin! ¡No hay nada más que desesperación para mí! ¡Mamiiiiiii!”

Bufudin, Bugyap, así como Gargya, que había usurpado el trono de la nación Alto Kobold y Gido, que gobernaba la nación Alto Goblin, se lamentaban con expresiones de desesperación en sus rostros, castañeteando los dientes.

“Ustedes… Nada cambiará incluso si se asustan y lamentan,” les dijo Budirud.

“¡Si nada cambiará, hagamos lo que queramos! ¡Este ya es el fin para nosotros!” dijo Bufudin.

“¡Es verdad! ¡Miren a esos soldados!” dijo Bugyap.

Los Orcos, Orcos Nobles y vigías de las puertas del imperio no se habían dado cuenta, pero en la parte posterior, estaban los Altos Kobolds y Altos Goblins que habían sido subordinados de Gargya y Gido. Estaban tan asustados que su miedo sería claro incluso para aquellos que no estaban familiarizados con otras razas.

Había arrugas profundas en sus caras y se estaban lamentando ruidosamente. Parecían estar a punto de suicidarse y morir sin sentido.

… Aunque también había más de unos pocos que estaban dejando escapar risas rotas.

“¡Vean! ¡No somos los únicos lamentándose!” dijo Gargya, completamente honesto a lo patético que era.

“Bufuh,” suspiró Budirud, sin verse particularmente conmocionado. “Tú y yo somos comandantes. Incluso si nuestros soldados están llorando, ¿cómo podemos lloriquear con ellos? La moral disminuirá, el orden se perderá y el ejército dejará de funcionar como ejército. Eso sería como caminar hacia una muerte que está justo frente a nuestros ojos,” dijo racionalmente.

“Nuestras muertes, dices… ya estamos muertos. Estamos muertos, y tú también,” dijo Bugyap con ojos apagados y sin vida.

De hecho, el ejército que marchaba hacia el imperio Orco Noble estaba conformado de No-muertos que Vandalieu había creado. Un ejército Zombie.

Para que este ejército No-muerto pudiera ser creado, solo se quitaron las Piedras Mágicas de los cadáveres de los subordinados de Bugitas que fueron asesinados en lugares distintos, sin que se realizaran más desmantelamientos en sus cuerpos.

Sin embargo, al principio, Vandalieu no tenía la intención de utilizar a casi todos los enemigos derrotados. Además de las figuras anteriormente importantes como Budirud, crear varios cientos de No-muertos y distribuirlos a escasa distancia frente a las fuerzas aliadas hubiera sido suficiente para usar como escudos de carne. Eso era lo que se había pensado al principio.

Los Zombies recientemente creados tienen Rangos considerablemente más bajos que las capacidades que poseían mientras estaban vivos. Al convertirse en No-muertos, estos Zombies habían perdido los efectos de la Falsa Guianza: Sendero de la Bestia de Bugitas y, en el caso de Gargya y Gido, la protección divina de Ravovifard… Por supuesto, el uso del Descenso del Espíritu Familiar también era imposible.

Y su amo actual, Vandalieu, no tenía la intención de guiarlos, por lo que solo recibieron efectos mínimos de Guianza: Sendero del Demonio.

Así, se habían vuelto mucho más débiles de lo que eran en vida. No tendría sentido jugar con una cantidad tan grande de tales soldados débiles, aumentando el tiempo necesario para hacer jugadas.

Pero las cosas cambiaron cuando Vandalieu adquirió el Trabajo de Demonio Comandante de Cadáveres y la Habilidad de Técnica de Unión de Grupo.

Hasta ahora, la Técnica de Unión de Plantas y la Técnica de Unión de Insectos le habían permitido equipar plantas e insectos dentro de su cuerpo y transportarlos, pero con la restricción de no poder transportar grandes cantidades de ellos por largos períodos de tiempo.

Esto se debía a una limitación de los efectos de la Habilidad – las criaturas vivientes tomaban los nutrientes que necesitaban de Vandalieu mientras estaban equipados.

Incluso si estuvieran bien por cortos períodos de tiempo, Vandalieu no podría proporcionar suficientes nutrientes para una gran cantidad de criaturas vivientes, y moriría de inanición si los mantuviera equipados por más de medio día.

Es por eso que Vandalieu siempre equipaba monstruos insectoides y plantas resistentes al hambre, como Pete, las Abejas Cementerio, Eisen y el Slime Kühl.

(‘¿No hay una joroba del Rey Demonio que pueda almacenar grandes cantidades de nutrientes como la joroba de un camello?’) pensaba de vez en cuando.

Y entonces pudo equiparse No-muertos.

Por supuesto, los No-muertos no necesitaban nutrientes. Podían comer, pero no era un acto necesario para mantener su existencia. Por lo tanto, Vandalieu no morirá de hambre incluso si se equipara tantos como le fuera posible durante largos períodos de tiempo.

Así, confió en los efectos del Trabajo Creador de Zombies y su gran cantidad de Maná para crear Zombies de todos los cadáveres enemigos intactos, los equipó y luego los liberó en un lugar a cierta distancia del imperio Orco Noble.

Por supuesto, como Vandalieu no estuvo presente cuando los enemigos en la nación Alto Goblin murieron, no logró reunir gran parte de sus espíritus, por lo que los ejércitos de Bugyap y Gido tenían menos Zombies.

Y la razón por la que los Zombies, aparte de Budirud, estaban sumidos en la tristeza y desesperación era por las palabras que Vandalieu les dirigió cuando los soltó.

“Estarán actuando como señuelo y escudos de carne. Por favor atraigan la atención del imperio Orco Noble, actúen como un muro para todos los de Zanalpadna y la nación Ghoul detrás de ustedes, y luchen contra los enemigos. Pero no dañen a los ciudadanos ni a las instalaciones defensivas como los muros. Además, aquellos que no se esfuercen suficiente y aquellos que desobedezcan mis órdenes tendrán sus almas rotas más tarde,” les había dicho.

Como eran No-muertos, realmente no les importaba la primera parte de estas órdenes. Ya habían muerto, y su sensación de dolor era muy diferente del dolor que habían sentido mientras estaban vivos. No se esforzarían en hacer algo que les podría hacer experimentar una segunda muerte, pero con Vandalieu dando las ordenes, no se sentían particularmente reacios a ello.

Después de todo, acababan de convertirse en No-muertos , por lo que no se habían esforzado en aumentar sus Niveles o Habilidades. Incluso si murieran, volverían a ser espíritus. No tenían nada que perder.

Pero si sus almas fueran destruidas, serían aniquilados en el verdadero sentido de la palabra. Dicho esto, tener sus almas rotas no era lo único que temían.

“¡Nos abandonará, pensará que somos una molestia y nos pisoteará y romperá como pedazos de basura!” exclamó Bufudin.

“Ah, quiero terminar con esto, solo quiero terminarlo… ¡qué agradable sería si la muerte fuera el fin!” dijo Gargya.

Vandalieu fue su enemigo mientras vivían, pero ahora, lo percibían carismático.

Gargya en particular, no había tenido a nadie a quien considerara tan valioso aparte de él mismo, por lo que ahora Vandalieu era el único más importante para él de lo que era él mismo.

Vandalieu ni siquiera reciclaría su espíritu para usarlo como fuente de energía para los Golems; simplemente decidiría que era innecesario y se desharía de él. El miedo y la desesperación ante ese pensamiento era mucho mayor que el miedo y la desesperación de una segunda muerte.

Pero Budirud no parecía triste en absoluto. “¿Eso es lo que les preocupa?” dijo con una sonrisa.

“¿¡Eso es, dices!? ¿¡Tu miedo te ha vuelto loco!?” gritó Bufudin.

“¿Qué estas diciendo? Estoy muy cuerdo. Y así, les diré que si alcanzamos la grandeza durante esta batalla, nuestras almas no se romperán, a pesar de que hicimos todas esas terribles cosas.”

“¿¡Qué – !? ¿¡Qué tan fácil crees que es!? ¡Ya no tenemos la Guianza o protección divina, y nuestros Valores de Atributos han disminuido! ¡Muchos de nuestros subordinados han perdido sus Habilidades por el daño severo a sus espíritus! ¡Básicamente somos soldados de papel maché, ¿sabes?!” señaló Bugyap.

“¡Y nuestros enemigos son los soldados de élite liderados por el Jefe General Buzazeos! ¡Incluso con nuestras fuerzas unidas, no hay forma de que podamos derrotarlos!” dijo Bufudin.

Buzazeos era el General del imperio Orco Noble con el rango más alto entre los que habían seguido a Bugitas. Era un individuo poderoso al que se le había otorgado el rango de Jefe General, y aunque Budirud y Bufudin fueron enviados fuera de la nación, él se había quedado para proteger al imperio junto con los soldados de élite que él mismo había criado, actuando como la mano derecha de Bugitas.

Se destacaba no solo como comandante sino también en su propia fuerza de combate, y había una gran diferencia en la fuerza física entre él y los otros generales como Budirud, quienes no serían capaces de vencerlo en combate uno a uno. Ahora que se habían vuelto No-muertos con Valores de Atributos más bajos, era posible que no pudieran derrotarlo incluso si lucharan todos juntos contra él.

Y como estaba detrás de muros sólidos, ni siquiera podrían cruzar espadas con él a menos que se acercaran y treparan por los muros.

Había una enorme montaña de circunstancias desfavorables frente a sus ojos.

Pero Budirud habló una vez más con Bufudin y Bugyap. “Es exactamente como dices, y no hay un camino de escape para nosotros. Incluso si suplicamos por nuestras vidas, aunque fuéramos a lamer los pies de las familias de aquellos a quienes hemos matado y presionemos nuestras frentes contra el suelo para pedir perdón, todo eso no tendría sentido para esa persona. De hecho, solo le enojaría más,” dijo. “Siendo ese el caso, no tenemos más remedio que luchar como nos ha ordenado. Si piensan en ello, sus cabezas se sentirán más ligeras y ustedes más animados. ¿No lo creen?”

Bufudin y Bugyap intercambiaron miradas.

“Ahora que lo mencionas, eso es razonable. Tienes razón en que no tenemos más remedio que luchar.”

“Ahora no hay otra manera de causarle una impresión favorable a esa persona… tenemos que luchar.”

El miedo y desesperación desaparecieron de sus rostros como si se derritieran, remplazándose con las llamas de la locura.

“Así es, simplemente tenemos que luchar con todo lo que tenemos,” dijo Bufudin. “¡Levanten sus lanzas y luchen! ¡Si la punta de sus lanzas se rompen, entonces luchen con la empuñadura, y si la empuñadura se rompe, entonces con sus puños y colmillos. Si les arrancan el brazo y extraen sus colmillos, sujétenlos con la otra mano y empuñenlos, o arranquen sus propias costillas para utilizarlas como armas! ¡Vayan y luchen! ¡Incluso si esta se vuelve la pelea final, incluso si sus almas son rotas al final, al menos conviértanse en una basura con algún valor!”

Como si respondieran a las palabras de Budirud, la luz de locura brilló en los ojos de los Orcos Nobles No-muertos.

“¡Luchar! ¡Luchar!”

“¡Aplastar a Buzazeos! ¡Si no podemos derrotarlo como grupo, derrotemoslo como un enjambre!”

“¡Matar! ¡Matar antes de romperse!

Antes de que él lo supiera, Budirud se había convertido en el centro del ejército No-muerto, una posición diferente a la que tenía cuando estaba vivo.

 

 

 

(‘He escuchado en alguna parte que no hay ni un solo loco que crea que está loco,’) pensó Vandalieu repentinamente mientras caminaba hacia el centro de la ciudad.

El paisaje urbano del Imperio Orco Noble era impresionante, tal como lo esperaría de una gran nación.

Como los ciudadanos eran Orcos de dos metros de alto y Orcos Nobles de tres metros de alto, cada uno de los edificios era grande y estaban construidos para ser resistentes. Los materiales de construcción parecían ser de piedra a primera vista, pero era algo similar al hormigón.

Tierra, grava y algún tipo de polvo habían sido mezclados, moldeados y endurecidos en seco junto con piedras pequeñas para crear paredes.

Vandalieu solo había visto casas de piedra, madera y ladrillo en las ciudades humanas, así que quedó muy impresionado de lo moderno que era… aunque la verdad era que si uno no consideraba el cemento, no era un edificio tan moderno como pensaba Vandalieu.

Pero el paisaje urbano del imperio ahora estaba un poco polvoriento, sin ninguna señal de vida.

Era probable que ahora los habitantes no tuvieran tiempo para limpiar y cuidar los árboles de los jardines, y el gobierno no tuvieran la intención de mantener un paisaje urbano animado y limpio.

“Qué triste,” murmuró Vandalieu mientras caminaba audazmente por la calle principal del imperio Orco Noble.

Por supuesto, había muchas otras personas yendo y viniendo por la calle principal.

“¡BUGAH! ¡BUBUHIH~!”

“Orco Noble-sama, ¿qué sucede?”

“Buh… ¡Silencio! Ustedes ciudadanos están en el camino! ¡Vayan a encerrarse en alguna parte! ”

“¡Se acabaron los negocios! ¡Cierren sus tiendas!”

Una armada de Orcos Nobles y Orcos se dirigían hacia la puerta a gran velocidad. Estaban empujando a los ciudadanos en la calle principal de una manera arrogante, los ciudadanos tenían miedo y desconcierto en sus rostros.

De una manera extremadamente ordinaria, Vandalieu pasó directamente junto a ellos.

Vandalieu había matado a todos los enemigos que se había encontrado hasta el momento, por lo que los soldados del imperio Orco Noble no estaban al tanto de su existencia. Así, no sería notado una vez que estuviera dentro de los muros.

Por supuesto, la apariencia de Vandalieu se destacaba lo suficiente como para ser sobresaliente. Si se notaran sus extraños ojos y colmillos, uno podría saber inmediatamente que era un Dhampir, y el hecho de que no era ciudadano del imperio podría revelarse.

Pero si un niño pequeño como Vandalieu caminara mientras miraba hacia abajo, los Orcos Nobles y Orcos de cuerpo grande solo podrían ver el color de su cabello.

Y como era un momento de emergencia, nadie le daba ni una mirada a Vandalieu mientras caminaban por la calle.

Fue una suerte para Vandalieu que los Orcos Nobles que seguían a Bugitas no desconfiaran de los ciudadanos.

“Bueno, si esto no hubiera funcionado, volaría por el cielo y atacaría directamente,” murmuró Vandalieu mientras se dirigía hacia el castillo del imperio.

Se estaba infiltrando en su interior mientras Budirud y el ejército No-muerto llamaban la atención de los subordinados de Bugitas. El plan era avanzar y matar a Bugitas.

Era el tradicional plan de eliminar al líder porque había demasiados enemigos.

Había todo tipo de razones para esto: el imperio sufriría demasiado daño antes de que Bugitas fuera derrotado si se libraba una guerra normal; le tomaría demasiado tiempo a Bugitas llegar al frente; sería trágico si las cosas se convirtieran en una batalla urbana a gran escala y los civiles no combatientes, Orcos y Orcos Nobles del lado de Budarion sufrirían pérdidas; y Vandalieu había recibido informes de Iris y Miles de que algo sospechoso estaba sucediendo en el Ducado de Sauron – se estaban enviando espías con más frecuencia para realizar reconocimientos directos, por lo que no quería tomarse demasiado tiempo aquí. Pero había otra razón lógica para usar este plan.

De acuerdo con la información que escuchó de los espíritus de los generales que había derrotado hasta el momento, era muy probable que Bugitas tuviera una Habilidad de Guianza o algo similar a una, así como la protección divina de Ravovifard, el dios malvado de la liberación.

Como Vandalieu ya sabía, las Habilidades de Guianza le brindan más bendiciones a los que están alrededor del usuario de la Habilidad que simples aumentos en los Valores de Atributos. Y para aquellos que están siendo guiados, el usuario de la Habilidad se vuelve un apoyo mental para ellos.

Por lo tanto, si perdieran a Bugitas, de quien se creía poseía una Habilidad tipo Guianza, ¿no se debilitarían los subordinados de Bugitas, experimentarían una gran caída de moral y dejarían de funcionar como un ejército?

Eso fue lo que Vandalieu había concluido.

Además, Bugitas, que poseía la protección divina de Ravovifard, aparentemente era una figura importante para Ravovifard.

Según Zozogante, el dios malvado del bosque oscuro, aquellos que poseían la protección divina de un dios eran como carteles publicitarios vivientes que difundían el miedo y la creencia de ese dios, actuando sobre la superficie del mundo en lugar del dios. Así, si los que poseían la protección divina de Ravovifard fueran eliminados, era posible que no tuviera manera de intervenir en asuntos del mundo más allá de gastar una gran cantidad de su poder para descender él mismo.

Y las protecciones divinas no eran cosas que pudieran darse tan fácilmente.

Uno necesitaba una cierta conexión mental o ser de una raza cercana al dios para recibir su protección divina.

Los Ghouls y monstruos tipo planta con Zozogante, las Scyllas con Merrebeveil y los Hombres Lagarto con Fidirg – estas eran razas ‘cercanas’ de sus dioses.

“Pero no hay ninguna raza ‘cercana’ a Ravovifard, que recientemente invadió la región sur del continente. Por lo tanto, es imposible obtener su protección divina sin tomarse el tiempo para formar una conexión mental con él. Pero este ‘dios malvado de la liberación,’ me pregunto de qué se supone que te debe liberar. Considerando lo que ha estado haciendo, ¿no sería más apropiado ‘el dios malvado de la usurpación’ o el ‘dios malvado de la tiranía’?” se preguntó Vandalieu.

“Danna, ¿estás hablando mucho porque estás nervioso?” susurró Kimberley, que permanecía invisible.

“Sí. Después de todo, estoy en territorio enemigo,” respondió Vandalieu en voz baja mientras seguía avanzando.

En el camino, pasó junto a una unidad de soldados liderada por un Orco Noble claramente poderoso que vestía una armadura impresionante, y un joven que parecía ser un Majin, liderando a varios Demonios Menores.

Esos probablemente eran el Jefe General Buzazeos y el Majin Gerazorg respectivamente.

Eran bastante lentos, pero parecía que la atención de las fuerzas de Bugitas estaba sólidamente concentrada fuera de la puerta de la ciudad.

“… Se están tomando demasiado tiempo para movilizar sus fuerzas. ¿No están este compañero de Bugitas y sus subordinados demasiado despreocupados?” dijo Kimberley, quien fue miembro del ejército del Imperio Amid cuando estaba vivo.

“No es que podamos aprovecharlo,” le susurró Vandalieu. “¿No estarán bajo la suposición de que habrá traidores dentro de la ciudad si un ejército enemigo se acerca al imperio? Y la gente bajo la influencia de Bugitas generalmente tiende a ser simplona, ​​así que estoy seguro de que el mismo Bugitas también… ”

“¿Sientes que conoces sus límites?” preguntó Orbia.

“Por cierto, Su Majestad, ¿esta conversación debería ser escuchada por el príncipe…?” dijo la Princesa Levia.

“No hay problema. No puede escuchar a menos que lo deje escuchar,” dijo Vandalieu.

“Entonces está bien.”

Mientras conversaba con los Fantasmas invisibles, Vandalieu finalmente llegó a la plaza frente al castillo. Ahora que había llegado hasta aquí, casi no había gente yendo y viniendo, ya que los soldados se habían dirigido a la puerta.

“¡BUHAHAHAHA! ¡BUKIBUKYUKYUH!”

“¡UWAAAAH! ¡Ayúdameeeee! ”

“¡Por favor perdónanos! ¡Por favor perdónanos!”

Había una conmoción proveniente de varios Orcos Nobles, una niña de unos cinco años que había sido agarrada y uno de ellos la estaba levantando, y una mujer que se aferraba a ella y que parecía ser su madre.

“Veo algunos Orcos Nobles que no pueden luchar con el estómago vacío y vieron a una madre y su hija que tardaron en evacuar por alguna razón, y ahora están tratando de comerse a la niña como aperitivo,” dijo Vandalieu.

“¿¡Puedes entender el lenguaje Orco, Su Majestad!?”

“No, solo es mi intuición.”

Pero parecía que Vandalieu estaba en lo cierto al suponer que tenían la intención de usar a la niña como alimento. El Orco Noble que la sostenía abrió la boca, exponiendo sus colmillos, para morder la cabeza de la niña.

“MAMIIII! ¡TENGO MIEDOOO!”

“Bone Flame.”

“NOOOOO… ¿eh?”

El hechizo de Magia Espiritual de la Muerte de Vandalieu convirtió a la princesa Levia en un esqueleto de llamas negras, y sus mandíbulas destrozaron la cabeza del Orco Noble.

“Levántate. Devuelve a esa niña,” ordenó Vandalieu.

Justo frente a los ojos de la madre petrificada, el Zombie Orco Noble sin cabeza se inclinó sobre sus rodillas y cortésmente le devolvió a la niña.

Los otros Orcos Nobles y las otras personas en la plaza se congelaron de asombro. La madre y la hija no fueron ninguna excepción, pero la madre fue la primera en recuperar sus sentidos; tomó a su hija y se fue corriendo.

Vandalieu la miró por un momento antes de mirar hacia adelante otra vez.

“… Danna, no tengo ninguna queja, pero, ¿no es una situación en la que normalmente endurecerías el corazón por el bien del plan?” dijo Kimberley.

“Kimberley, soy mitad Vampiro, así que ya soy un demonio sin intentar serlo,” dijo Vandalieu.

TLN: La frase japonesa para “endurecer el corazón” es 心を鬼にする, que se traduce aproximadamente a “volver el corazón de uno en un demonio.” 鬼/oni, el kanji para demonio, es una parte de la palabra para Vampiro, 吸血鬼 / kyuuketsuki, que significa “demonio chupa sangre” si se traduce literalmente.

“Eso no es lo que quise decir, pero… Bueno, lo hemos hecho frente al castillo, así que supongo que está bien,” dijo Kimberley.

“Y ya hemos sido vistos,” dijo Orbia.

“¡B-BUGAAH!”

“¡BUGIIIH!”

Los Orcos Nobles, que habían quedado petrificados por la impresión de su camarada siendo decapitado repentinamente y continuaba moviéndose sin cabeza, volvieron a sus sentidos y finalmente notaron que había un niño extraño cerca.

No entendieron las razones exactas, pero estaban seguros de que Vandalieu era la causa de todo e intentaron atacarlo.

“¡BOOOOOH!” rugió una voz.

Un ataque cortante se liberó detrás de ellos, cortándolos por la mitad y continuando hacia delante, acercándose a Vandalieu como un torbellino. El Zombie sin cabeza saltó frente a él, tratando de bloquearlo… pero también fue cortado fácilmente, sin ser de utilidad.

“Caparazón del Rey Demonio, activate, Muro de Piedra.”

El caparazón del Rey Demonio apareció sobre el brazo de Vandalieu, y lo usó como escudo para bloquear el ataque.

Los ciudadanos que quedaban en la plaza gritaron y huyeron, y los Orcos Nobles que estaban cerca retrocedieron rápidamente.

“Aceptaré tu lealtad por ahora,” le dijo Vandalieu al espíritu del Zombie Orco Noble mientras miraba a su enemigo… Bugitas que empuñaba una guadaña y había atacado a través de sus propios subordinados.

“Bukukuh, fuiste mencionado en el Mensaje Divino de Ravovifard, después de todo. Monstruo que tiene múltiples fragmentos del Rey Demonio,” dijo Bugitas, riendo audazmente al reconocer la fortaleza defensiva del caparazón del Rey Demonio que no tenía ni un solo rasguño a pesar de haber sido impactado por una habilidad marcial de su enorme guadaña. “Pensar que aparecerías ante mí tú solo… No, con los monstruos que son tus subordinados, lo que significa que el ejército que está afuera es un señuelo. Un esquema tan ingenioso como este no podría haber sido pensado por ninguno de los sabios que han dejado sus nombres en la historia. Supongo que es lo que se espera de un monstruo que posee los fragmentos del Rey Demonio y es capaz de incluso destruir el espíritu familiar de un dios.”

A pesar de sus palabras, Bugitas se estaba comportando de una manera pausada. Su voz era profunda y aun así, desagradablemente pegajosa, como si cuerdas vocales pegajosas estuvieran adheridas a él.

“No me habían hablado con un sarcasmo tan claro desde los regaños de mi tía en la Tierra…” murmuró Vandalieu.

“Van-kun, no creo que sea sarcasmo; está hablando en serio,” dijo Orbia.

“Así es, Su Majestad. Tú mismo lo dijiste, ¿no? Bugitas no tiene ningún conocimiento cuando se trata de estrategia militar,” dijo la Princesa Levia.

Vandalieu pensó que Bugitas estaba siendo sarcástico con respecto al tradicional plan que había usado, pero su estado de ánimo mejoró al escuchar las palabras de Orbia y la Princesa Levia.

Por cierto, Orbia y los otros Fantasmas ya se habían revelado, pero Bugitas no podía escuchar las conversaciones en voz baja de Vandalieu con ellos.

“¿Qué es esa mirada en tus ojos? No me digas que estás disgustado con la forma en que corté a esos tontos inútiles cuando te ataqué,” se burló Bugitas.

“Estoy disgustado,” dijo Vandalieu. “Si cortas sus cuerpos por la mitad y dejas que su contenido se derrame en el suelo, los órganos se echarán a perder, ¿verdad? ¿Nadie te enseñó a tratar la comida con cuidado?”

“… ¿Eres un demonio?”

Vandalieu era completamente serio, pero lo llamaron demonio. ¿No fue demasiado rudo? Y él era mitad Vampiro, por lo que era un demonio incluso si nadie lo llamara uno.

“¡Buguuh! ¡Además de ser extraño, estás estropeado! ¡Bien, me desharé de ti antes que de mi perdedor aniki!” Bugitas se recuperó de su sorpresa y levantó su guadaña gigante una vez más, lleno de sed de sangre.

“… No, tu oponente seré yo.”

Cabello dorado y un cuerpo enorme emergió del inmóvil Vandalieu.

El brazo y el ojo del príncipe Budarion estaban manchados de negro, y había una espada mágica negra en sus manos.

“… Hoh, pareces haber recuperado el brazo y el ojo que te quité, ¿pero te has inclinado lo suficiente como para convertirte en el subordinado de un monstruo, Ani-ue?” dijo Bugitas con una sonrisa cruel mientras miraba a su hermano.

 

 

 

Nombre: Bugitas
Título: 【Usurpador】
Rango: 11
Raza: Rey Saqueador Orco Noble
Nivel: 95

Habilidades pasivas:
Visión Oscura
Fuerza Sobrehumana: Nivel 10
Valores de Atributos Fortalecidos cuando está equipado con una Guadaña (Medio)
Vigor Mejorado: Nivel 3
Resistencia a los Efectos de Estatus: Nivel 5
Dominación de la Raza Inferior: Nivel 7
Corrupción Mental: Nivel 4
Falsa Guianza: Sendero de la Bestia: Nivel 3
Intuición: Nivel 8
Etapa de Invasión del Rey Demonio: Nivel 1

Habilidades activas:
Técnicas de la Guadaña del Jabalí de Guerra: Nivel 3
Técnicas con Armadura: Nivel 3
Magia sin Atributos: Nivel 1
Control de Maná: Nivel 1
Magia de Atributo Tierra: Nivel 4
Magia de Atributo Luz: Nivel 8
Trascender Límites: Nivel 5
Superar Límites – Guadaña Mágica: Nivel 10
Coordinación: Nivel 1
Comandar: Nivel 6
Descenso del Espíritu Familiar: Nivel 10

Habilidades únicas:
Protección Divina de Ravovifard

Fragmentos del Rey Demonio:
XX
YY


 Demonio ya le queda corto.

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